Ver el número 1313
El 1313 repite el trece, un número con mala fama en varias tradiciones hispanas. No en todas partes: los antiguos mexicanos y los pueblos de Yucatán lo tenían por sagrado.
Qué puede significar
El 1313 junta dos veces un número que mucha gente prefiere evitar, y sin embargo el trece ha tenido reputaciones opuestas según el lugar. En una misma mesa puede haber quien cambia de asiento para no ser el comensal número trece y quien se ríe de la idea. Ese contraste deja una pregunta: ¿qué cosas evitas por costumbre, sin haber comprobado nunca si te perjudican? A veces es un número, a veces un camino, una palabra o un tipo de plan. Ver el 1313 puede ser la excusa para revisar una de esas reglas heredadas y decidir si te la quedas.
Según cómo ocurrió
Habitación o vuelo con el 1313
Si te incomoda, puedes pedir un cambio sin culpa, o quedarte y tomarlo como un pequeño experimento personal. Las dos opciones son razonables.
En la dirección de una vivienda que te gusta
Si dudas por el número, separa las dos preguntas: ¿te gusta la casa? ¿Te pesa el número? Contestarlas por separado aclara mucho la decisión.
Cuando alguien comenta su mala fama
Puedes recordar que en otras épocas y lugares el trece fue sagrado. Conocer la otra cara de una superstición a veces le quita peso.
Por qué ocurre en la naturaleza
Los números de cuatro dígitos con la forma ABAB, como el 1313, son siempre múltiplos de 101: 1313 es 13 × 101. Es la misma forma de las horas espejo (13:13, 20:20), así que el ojo está acostumbrado a verla y la detecta enseguida en matrículas o tickets.
Qué dicen las creencias populares
Galicia (España)
En Galicia, a finales del siglo XIX, se recogió una creencia breve y tajante: «el número trece es mal número».
Fuente: José Pérez Ballesteros (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones, en El Folk-Lore Gallego, Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. IV (1884), n.º 12, p. 88. Ver la página
Chile (Santiago)
En Santiago de Chile se temía que trece personas comieran juntas, pero si una de ellas estaba embarazada se contaba también al bebé y, con catorce, el mal agüero desaparecía. El autor cita a Vicente de la Fuente, que en 1863 escribía que ese temor al trece era francés y no existía en España.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 345, p. 215. Ver la página
México y Yucatán (antiguos)
Westcott recogía en 1890 que el trece era el número sagrado de los antiguos mexicanos y de los pueblos de Yucatán.
Fuente: W. Wynn Westcott, Numbers: Their Occult Power and Mystic Virtue (1890), p. 48. Ver la página
Para pensar
¿Qué evitas por costumbre sin haber comprobado nunca si te hace daño?