Olor a flores sin explicación
Un olor a flores sin explicación llega muchas veces de plantas que perfuman al anochecer, de un jardín cercano o de jabones y ambientadores. En la tradición cristiana medieval, además, un aroma dulce se asociaba con la santidad.
Esta página solo describe creencias populares. Si la sensación se repite o te preocupa, consulta a un médico.
Qué puede significar
En la Edad Media se hablaba del «olor de santidad»: se creía que el cuerpo de una persona santa desprendía un perfume dulce, y la expresión «morir en olor de santidad» viene de ahí. Por eso un olor a flores sin flores a la vista tiene tanta carga en la tradición cristiana. Como imagen, un perfume que llega sin que sepas de dónde se parece a lo bueno que te alcanza sin firma: un favor anónimo, una recomendación que alguien hizo de ti, un apoyo que no pediste. Fijarte en esas dulzuras de origen desconocido es otra manera de agradecerlas.
Según cómo ocurrió
Al anochecer, sin flores cerca
Plantas como el huele de noche o galán de noche liberan su perfume al caer el sol para atraer a las polillas que las polinizan, y la brisa lo lleva varias casas más allá.
Dentro de casa, con las ventanas cerradas
Un ambientador, un jabón, el suavizante de la ropa o una vela aromática apagada pueden soltar notas florales con el calor o al moverse el aire.
Al volver de un velorio
Las flores de las coronas y los arreglos impregnan la ropa y el pelo de quienes asisten, y el olor puede seguirte a casa durante horas.
En un templo o una capilla
El incienso, las flores del altar y la cera dejan un olor dulce que se queda en bancos y cortinas. En la tradición cristiana, ese ambiente pertenece al mundo de lo sagrado.
Por qué ocurre en la naturaleza
Muchas flores liberan su perfume a horas concretas: las que polinizan las polillas, como el huele de noche, lo hacen al anochecer, y su olor viaja con la brisa. En casa, ambientadores, jabones, suavizantes y velas dejan notas florales que el calor o las corrientes de aire reavivan.
Qué dicen las creencias populares
Europa medieval (tradición cristiana)
Una enciclopedia de 1903 explica que «morir en olor de santidad» no era solo morir con buena fama: se creía que el cuerpo de un santo desprendía un olor dulce, mientras que el de quien no estaba bautizado olía mal.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. I (1903), vol. I, p. 327 (file v 1). Ver la página
Para pensar
¿Qué cosa buena te llegó últimamente sin que supieras de quién venía?