Ver el número 7777
El 7777 multiplica el siete, que en los evangelios aparece en una frase muy conocida: perdonar «hasta setenta veces siete». Es un buen punto de partida para hablar de los perdones largos.
Qué puede significar
Perdonar una vez es un gesto; perdonar muchas veces es una forma de convivir. El 7777, con su siete repetido, recuerda esa clase de perdón largo: el que se renueva con un hermano que tropieza siempre en lo mismo, con una madre que no cambia o contigo después de un error que sigues recordando. No se trata de aguantarlo todo, porque perdonar no obliga a quedarse ni a callar. Ante este número, una pregunta posible es qué ofensa sigue rondándote y qué te costaría dejarla en paz. El siete pesa en la Biblia y entre los pitagóricos, aunque por razones muy distintas.
Según cómo ocurrió
Con alguien de la familia
Los conflictos familiares se repiten como estribillos. Si el 7777 aparece tras otra discusión conocida, piensa qué parte del estribillo podrías dejar de cantar.
Contigo después de un error
El perdón propio se olvida a menudo. Escribir qué aprendiste del error y qué harías diferente ayuda a cerrarlo sin seguir castigándote.
En el trabajo, con un equipo
Un equipo que no perdona los fallos se vuelve rígido. Si coordinas a otras personas, observa cómo reaccionas cuando alguien se equivoca por segunda vez.
Por qué ocurre en la naturaleza
En España, las matrículas actuales llevan cuatro números y tres letras, así que hay muchos vehículos con el 7777, cada uno con letras distintas. En cualquier calle con tráfico es fácil cruzarse con números repetidos, y los de dígitos iguales destacan entre todos los demás.
Qué dicen las creencias populares
Tradición cristiana
En el Evangelio de Mateo, Pedro pregunta si debe perdonar a su hermano hasta siete veces, y Jesús responde: «No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete».
Fuente: Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (revisión de 1909), Biblia Reina-Valera 1909 (1909), Mateo 18:21-22. Ver la página
Tradición pitagórica
Según Westcott, los seguidores de Pitágoras hacían derivar el nombre griego del siete del verbo «sebo», venerar, y lo tenían por un número digno de reverencia.
Fuente: W. Wynn Westcott, Numbers: Their Occult Power and Mystic Virtue (1890), p. 31. Ver la página
Para pensar
¿Qué ofensa sigue rondándote y qué cambiaría si la dejaras ir?