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Golpearse el codo

Golpearse el codo ocurre sobre todo con prisas, al girar en una puerta o al levantarse de la mesa. En el Santiago de 1915 prometía dinero o regalos, y en Bolivia, el reencuentro con alguien querido.

Esta página solo describe creencias populares. Si la sensación se repite o te preocupa, consulta a un médico.

Qué puede significar

Casi nadie se golpea el codo mientras piensa en el codo. Pasa al girar deprisa en un pasillo, al apoyarte en la mesa mientras miras el teléfono, al hurgar en un armario con la cabeza ya en la siguiente tarea. El golpe devuelve en un instante la atención al cuerpo, que iba un paso por detrás. Si te ocurre a menudo, puede ser una pista de que vives adelantándote, pensando en lo que viene mientras haces lo de ahora. Las creencias populares le dieron un sentido alegre: un golpe casual en el codo prometía dinero o regalos a los santiaguinos, y en Bolivia, volver a ver a alguien querido después de mucho tiempo.

Según cómo ocurrió

El codo derecho o el izquierdo

Ni la creencia santiaguina ni la boliviana distinguen el lado. Si notas que siempre es el mismo, quizá es el brazo con el que te mueves más deprisa.

Picazón en el codo

Muchas veces pica por el roce de la manga, por el apoyo sobre el escritorio o por la piel reseca del invierno. Las creencias sobre el golpe no siempre se aplican a la picazón.

Te golpeas varias veces el mismo día

Los golpes en cadena aparecen sobre todo con cansancio o con prisa. Ir más despacio ayuda a cortarlos.

Te golpeas al abrazar o al bailar

Son los golpes de los momentos alegres, cuando nadie mide bien el espacio. Se olvidan rápido.

Por qué ocurre en la naturaleza

El codo tiene muy poca carne que lo proteja, y por eso un golpe pequeño se nota en todo el brazo. La mayoría de estos golpes ocurren al girar, al apoyarse o al estirarse sin mirar, cuando la atención está en otra parte.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Santiago)

En Santiago de Chile, hacia 1915, se decía que quien se golpeaba un codo por casualidad podía estar seguro de que recibiría dinero o regalos.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 115, p. 171. Ver la página

Bolivia

En Bolivia, según una recopilación de 1920, golpearse el codo sin querer quería decir que se volvería a ver a una persona querida después de mucho tiempo de separación.

Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), p. 137. Ver la página

Para pensar

¿En qué estabas pensando la última vez que te golpeaste con algo?