Manchas blancas en las uñas
Las manchas blancas en las uñas tenían nombres distintos según el lugar: en Santiago eran «flores» o «suertes» y prometían fortuna, y los sevillanos de 1883 las tenían por delatoras de embustes. Suelen salir semanas después de un golpe.
Esta página solo describe creencias populares. Si la sensación se repite o te preocupa, consulta a un médico.
Qué puede significar
Una mancha blanca en la uña es una noticia atrasada. Casi nunca recuerdas qué la causó, porque se formó semanas antes, en la base, con algún golpe o presión que pasó sin pena ni gloria, y solo ahora asoma mientras la uña avanza. Esa demora puede enseñarte algo: muchas cosas de hoy vienen de momentos que olvidaste, como una discusión pequeña, una noche mal dormida o una decisión tomada deprisa. Los santiaguinos y serenenses las llamaban flores y suertes, y los sevillanos, mentiras. Al mirarlas, cabe pensar en lo que se fue formando en silencio y ya está a punto de asomar por el borde.
Según cómo ocurrió
Una sola mancha en una uña
En Santiago y Parral se decía que cuando a alguien le «florecían» las uñas iba a estrenar alguna joya o prenda de vestir. Una flor sola, entonces, sería un estreno.
Varias manchas en la misma mano
En la Sevilla de 1883, las manchas blancas en las uñas de un hombre indicaban cuántas mujeres lo querían. Era una cuenta que se prestaba a la broma.
La mancha llega a la punta
Con el crecimiento, la marca se desplaza hacia el borde libre y termina por desaparecer al cortar la uña. Cuánto tarda depende de lo rápido que crezcan tus uñas.
Después de una manicura
Empujar mucho las cutículas o pasar semanas con esmalte sin base también deja zonas blanquecinas en la superficie de la uña.
Por qué ocurre en la naturaleza
La uña se forma en una zona escondida bajo la piel de la base. Un golpe o una presión allí puede alterar unas pocas capas de la uña en formación, y la marca blanca se ve semanas después, cuando sale a la vista. Luego avanza hacia la punta al ritmo lento del crecimiento hasta que se corta.
Qué dicen las creencias populares
Chile (La Serena, Santiago, Concepción)
En La Serena, Santiago y Concepción (Chile), hacia 1915, las manchitas blancas de las uñas se llamaban «flores» y también «suertes», y se tenían por promesas de buena fortuna.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 110, p. 171. Ver la página
Chile (Santiago, Parral)
Según la misma recopilación, en Santiago y Parral se decía que cuando a una persona le florecen las uñas es que va a estrenar alguna joya o prenda de vestir.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 111, p. 171. Ver la página
Andalucía
En la Sevilla de 1883 se decía que las manchitas blancas en las uñas eran señal de decir embustes, y que en las uñas de un hombre indicaban el número de mujeres que lo querían.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 195-196, pp. 266-267. Ver la página
Para pensar
¿Qué de lo que vives hoy empezó hace semanas sin que lo notaras?