Everyday Omens

Sentir que te soplan el oído

Sentir que te soplan el oído sin que haya nadie se explica muchas veces por algo cercano: una corriente de aire, el pelo que se mueve o un cambio de calor. En Santiago se contaba de un alma que hablaba al oído.

Esta página solo describe creencias populares. Si la sensación se repite o te preocupa, consulta a un médico.

Qué puede significar

El oído es una frontera. Solo dejamos acercarse tanto a quien tiene mucha confianza con nosotros, y por eso un soplo ahí, sin nadie cerca, sobresalta como si alguien hubiera cruzado una línea. En Santiago se contaba de un alma en pena que abrazaba a los caminantes de noche para decirles al oído dónde había un tesoro enterrado. Fuera de la leyenda, la sensación habla de la distancia que dejas a los demás. Hay épocas en que agradeces que alguien se acerque y otras en que cualquier roce sobra. Saber en cuál estás permite decirlo a tiempo. El soplo que notaste probablemente venía de una ventana; la pregunta sobre tu espacio, en cambio, es solo tuya.

Según cómo ocurrió

De noche, en la cama

Con todo en silencio, cualquier corriente que entra por una rendija o sale del aire acondicionado se nota más. La almohada además deja el otro oído tapado.

Siempre del mismo lado

Suele ser el lado que da a la ventana, a la puerta o a un ventilador. Cambiar de posición la cama o la silla aclara de dónde viene.

Con el pelo suelto

Un mechón agitado por el aire roza la oreja y parece un soplo. Pasa mucho al salir de la ducha o con el pelo recién cortado.

Al pasar junto a alguien

En un transporte lleno o en una fila, la respiración de quien está detrás llega directa a tu oreja. La sensación es real, aunque nadie lo haga a propósito.

Por qué ocurre en la naturaleza

La oreja tiene una piel delgada con pelillos que detectan movimientos de aire muy débiles y cambios de temperatura. Una ventana, un ventilador, el aire acondicionado o un mechón de pelo bastan para producir esa sensación.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Santiago)

En Santiago de Chile, hacia 1915, se contaba que la Viuda es un alma en pena que abraza a los caminantes nocturnos para decirles en secreto al oído dónde está enterrado un tesoro, y que no descansa mientras siga oculto.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), p. 92. Ver la página

Para pensar

¿Cuánta cercanía quieres ahora mismo y cuánta te sobra?