Difunto que se pone pesado
Que un difunto «se ponga pesado» al cargar el ataúd es una sensación que mucha gente cuenta. Un cuerpo sin tono muscular no colabora y reparte mal el peso; en Bolivia, según una obra de 1920, se atribuía a que la viuda faltaba al entierro.
Qué puede significar
Cargar a alguien que se fue es el último trabajo que se hace por esa persona, y casi nunca se hace en solitario. El peso real del ataúd se mezcla con el cansancio de varias noches sin dormir y con la emoción del momento, de modo que el último tramo hacia la tumba se vuelve más largo. Por eso esta creencia se entiende tan bien: pone en palabras la sensación de que la despedida no está completa. En Bolivia la explicaban con alguien que faltaba, la viuda, mientras que los santiaguinos se fijaban en si el cuerpo estaba rígido o flexible, como si el difunto todavía tuviera algo que decir a los suyos.
Según cómo ocurrió
Al levantar el ataúd en la casa
Los primeros pasos son los más difíciles: hay que coordinar a varias personas en un espacio estrecho, con escalones y puertas. Esa torpeza inicial hace que el peso se note más.
En el último tramo hacia la tumba
El cansancio de quienes cargan se acumula, y en cementerios con cuestas o tierra blanda el esfuerzo crece. Por eso es común turnarse.
Cuando falta alguien importante
Hay despedidas en las que alguien no pudo llegar, como un hijo que vive lejos. Que el peso se sienta mayor justo entonces es una forma muy humana de notar esa ausencia.
Lo cuentan varias personas a la vez
Cuando más de un cargador dice lo mismo, la sensación se vuelve parte del relato familiar y, años después, sigue contándose como uno de los momentos más intensos del día.
Por qué ocurre en la naturaleza
Un cuerpo sin vida no tiene tono muscular, así que no ayuda a sostenerse y su peso se desplaza dentro del ataúd con cada movimiento. Cargar entre varias personas exige coordinarse, y cualquier desnivel recarga a unas más que a otras. A eso se suman el cansancio y la tensión de esos días, que hacen percibir cualquier esfuerzo como mayor.
Qué dicen las creencias populares
Bolivia
En Bolivia, según una recopilación de 1920, la viuda iba detrás del ataúd en el cortejo, y se decía que si no asistía en persona al entierro, el cadáver se hacía pesado y se resistía a ser llevado al cementerio.
Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), p. 270. Ver la página
Chile (Santiago)
En Santiago de Chile, hacia 1915, se miraba si el difunto estaba rígido o flexible al enterrarlo: rígido quería decir que no moriría pronto otra persona de la familia; flexible, que vendría a buscar a alguno de los suyos.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 565, p. 252. Ver la página
Para pensar
¿Quién te acompañó a cargar con lo más pesado de una despedida?