Lluvia el día de un entierro
Que llueva el día de un entierro se ha leído a menudo como algo bueno: en el norte de Gales, según Brand y Ellis, la lluvia sobre el féretro de camino a la iglesia era de buen augurio para el difunto, porque lo mojaba el rocío del cielo.
Qué puede significar
La lluvia en un entierro hace algo que nadie organiza: junta a la gente. Bajo los paraguas los hombros se tocan, compartes techo con quien casi no conoces y el ruido del agua cubre los silencios que nadie sabe llenar. En el norte de Gales y en Escocia se pensaba que era una bendición para quien se iba, y esa lectura tiene algo de consuelo para quien se queda. Si te tocó despedir a alguien bajo la lluvia, quizá recuerdes más el olor de la tierra mojada que las palabras que se dijeron. Los recuerdos de esos días se guardan a menudo por los sentidos antes que por el discurso.
Según cómo ocurrió
Una llovizna durante el cortejo
Es la lluvia que la tradición galesa veía con mejores ojos. Moja sin impedir el camino, y mucha gente la recuerda como parte del adiós.
Un aguacero en el cementerio
Obliga a acortar las palabras y a buscar techo. A veces la ceremonia se vuelve más íntima porque solo se queda la familia más cercana.
Sale el sol al terminar
Pasa a menudo con los chubascos: la nube se aleja y la luz vuelve mientras la gente sale del cementerio. Ese cambio de luz se recuerda a menudo tanto como la lluvia.
Llueve en el aniversario
Volver a una fecha triste con el mismo tiempo que aquel día despierta recuerdos con mucha fuerza. El olor y el sonido de la lluvia son grandes despertadores de memoria.
Por qué ocurre en la naturaleza
Que llueva en un entierro no es más ni menos probable que en otro día de la misma estación y el mismo lugar. La lluvia cambia el ambiente: reduce el ruido de fondo, obliga a juntarse bajo los paraguas y libera el olor de la tierra húmeda, un aroma que el olfato asocia con fuerza a los recuerdos.
Qué dicen las creencias populares
Gales (norte)
Brand y Ellis citan un manuscrito de Pennant sobre el norte de Gales: si llovía mientras se llevaba el cuerpo a la iglesia, se consideraba un buen augurio para el difunto, porque su féretro se mojaba con el rocío del cielo.
Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. II (1849), vol. II, p. 285. Ver la página
Escocia
Una enciclopedia de 1903 recoge una vieja rima escocesa que pide «lluvia suave para el difunto que llevan a su casa eterna».
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 1035. Ver la página
Inglaterra
La misma obra recuerda el dicho inglés «feliz el difunto sobre el que cae la lluvia», que la novelista George Eliot puso en boca de sus personajes en Adam Bede.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 973. Ver la página
Para pensar
En una despedida difícil, ¿qué detalle pequeño te dio algo de consuelo?