Ver una paloma blanca
Una paloma blanca entre las grises se ve enseguida, y admirarla no es lo mismo que retenerla. Dos creencias recogidas en Santiago de Chile lo resumían: las palomas que vuelan a tu alrededor auguran fortuna, pero criarlas en casa empobrece.
Qué puede significar
Lo que se admira de paso no siempre gana al llevarlo a casa, y dos creencias santiaguinas sobre las palomas lo dicen a su manera: volando alrededor de alguien traían fortuna, criadas en casa empobrecían. Una paloma blanca destaca en la plaza sin hacer nada especial, y a menudo basta con mirarla un rato y dejarla seguir. Puede que estos días haya algo bonito en tu vida que te gustaría controlar o guardar solo para ti. En Sevilla, hace casi siglo y medio, matarla estaba mal visto por motivos religiosos, y en ese respeto hay otra idea que sirve hoy: lo que es frágil y está a la vista de todos pide cuidado.
Según cómo ocurrió
Se posa en tu balcón
Las palomas blancas son a menudo domésticas o escapadas de un palomar, y por eso se acercan más a la gente que otras aves. Si se queda en tu balcón, fíjate en lo que te provoca: ganas de espantarla, de fotografiarla o de mirarla sin más.
Una sola blanca entre muchas grises
Es fácil verla, aunque no haga nada distinto de las demás. ¿Dónde destacas tú sin proponértelo, y cómo te sienta que se note?
Vuela en círculos sobre ti
Esa escena, según una creencia de Santiago, auguraba fortuna. Puedes disfrutarla como lo que es, un momento que no se puede guardar en el bolsillo, y notar qué otras alegrías de tu semana funcionan igual.
Herida o caída en el suelo
Una paloma que no vuela está, por lo general, agotada o lesionada. Puedes ponerla en una caja con agujeros, en un lugar tranquilo, y avisar a un centro de fauna. Cuidar de algo tan visible y tan frágil también habla de ti.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las palomas blancas de las ciudades son casi siempre palomas domésticas, de la misma especie que las grises de las plazas, criadas en palomares por su color; algunas se escapan o se sueltan en celebraciones y se quedan a vivir en la calle. Comen semillas y migas y anidan en cornisas y huecos de edificios, igual que sus parientes grises.
Qué dicen las creencias populares
Andalucía (España)
En la Sevilla de 1883 se tenía por malo matar una paloma blanca, porque se la veía como figura del Espíritu Santo.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 37, p. 223. Ver la página
Chile (Santiago)
En Santiago de Chile, hacia 1915, se decía que si las palomas vuelan alrededor de una persona, la fortuna le sonreirá; en cambio, quien cría palomas o tórtolas en casa se empobrece, y si ya era pobre, lo seguirá siendo.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 611 y 613, pp. 259-260. Ver la página
Para pensar
¿Qué hiciste cuando la viste: te acercaste, le sacaste una foto o la dejaste en paz?