Guardar las velas de cumpleaños
Guardar las velas de cumpleaños es una costumbre muy extendida, por ahorro o por cariño, y otras familias prefieren estrenar velas cada año. Una vela a medias es un recuerdo pequeño de un día concreto.
Qué puede significar
Una vela de cumpleaños medio consumida guarda una medida exacta: lo que duró la canción, el tiempo que alguien tardó en apagar la luz, la espera hasta soplar. Por eso hay quien la conserva en una caja con la fecha, como se guarda una entrada de concierto. Otras personas la reutilizan sin pensarlo, y otras prefieren tirarla para que cada año empiece con velas nuevas. Detrás de cada costumbre hay una relación con el pasado: la de quien guarda, la de quien recicla y la de quien prefiere empezar de cero. Vale la pena saber cuál es la tuya y si te sirve.
Según cómo ocurrió
Las del primer cumpleaños de un hijo
Muchas familias las guardan con la foto de ese día. Es un recuerdo que casi no ocupa espacio.
Reutilizar las del año pasado
Si apenas se usaron, sirven igual. Si te incomoda la idea, puedes usarlas en otra celebración que no sea un cumpleaños.
Una vela con forma de número
Los números se guardan más, porque marcan una edad concreta. Algunas familias los reúnen todos, año tras año.
Guardarlas para un corte de luz
Las velitas de cumpleaños duran pocos minutos, así que alumbran poco. Mejor tener a mano una vela común o una linterna.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las velas de cumpleaños son finas, de parafina, con una mecha delgada, pensadas para arder unos pocos minutos. Las que solo ardieron un minuto pueden usarse otra vez sin problema, aunque la mecha quemada tarda un poco más en prender.
Para pensar
De las fiestas que pasaron, ¿qué conservas y qué prefieres dejar ir?