Nacer en año bisiesto
Nacer en año bisiesto, y sobre todo un 29 de febrero, convierte el cumpleaños en un asunto curioso. Andaluces y gallegos del siglo XIX creían además que quien nacía en ese año no padecía viruelas.
Qué puede significar
Quien nace un 29 de febrero tiene un cumpleaños que solo aparece en el calendario cada cuatro años. Los otros tres, elige: el 28 de febrero o el 1 de marzo. Es una situación graciosa que deja una pregunta seria: qué celebramos en realidad, la fecha o a la persona. Sus amigos lo saben bien, porque se celebra igual aunque el día no exista. Los años bisiestos tuvieron fama mezclada: en Andalucía y Galicia se creía que quien nacía en ellos no padecía viruelas, y santiaguinos y serenenses les atribuían grandes calamidades; en La Serena, además, se decía que en ellos no arraigaban las plantas. Quien ha nacido en uno sabe bien que una fecha puede importar aunque el calendario no siempre la traiga.
Según cómo ocurrió
Celebrar el 28 de febrero o el 1 de marzo
Cada persona nacida un 29 de febrero tiene su preferencia. Unas eligen febrero, para no salirse del mes; otras, marzo, porque es el día que llega justo después.
Un cumpleaños de verdad cada cuatro años
Es la broma de siempre: tener diez cumpleaños a los cuarenta. Muchas personas celebran ese año con más ganas, como si fuera doble.
Nacer en año bisiesto, pero no el 29
La vieja creencia andaluza y gallega se refería al año entero, no al día. Bastaba con nacer en uno de esos años para quedar, decían, libre de viruelas.
Plantar algo en año bisiesto
Según los serenenses de 1915, en los años bisiestos no arraigan las plantas ni brotan los injertos, y los castellanos decían que las hojas del olivo nacían al revés.
Por qué ocurre en la naturaleza
La Tierra tarda unos 365 días y cuarto en dar la vuelta al Sol, así que cada cuatro años se añade un día para que el calendario no se desajuste. Los años terminados en 00 solo son bisiestos si se pueden dividir entre 400. La probabilidad de nacer un 29 de febrero es de aproximadamente una entre 1.461.
Qué dicen las creencias populares
Andalucía y Portugal
En la Andalucía de 1883 se decía que la persona que nace en año bisiesto no padece viruelas; la colección portuguesa con la que el autor comparaba sus datos recogía lo mismo.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 265 y S. P. 302 y 518, p. 286. Ver la página
Galicia y Castilla
En Galicia, hacia 1884, se recogió que quien nace en año bisiesto no es atacado de viruelas; una nota añade que en la superstición castellana, ese año, las hojas de los olivos nacen al revés.
Fuente: José Pérez Ballesteros (dir. Antonio Machado y Álvarez), El Folk-Lore Gallego, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. IV (1884), n.º 2 y nota, p. 86. Ver la página
Chile (La Serena y Santiago)
Hacia 1915, en Santiago y en La Serena se decía que el año bisiesto trae siempre grandes calamidades, y en La Serena, que en esos años no arraigan las plantas ni brotan los injertos.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 355-356, p. 217. Ver la página
Para pensar
¿Qué fecha de tu vida celebrarías aunque no apareciera en ningún calendario?