Everyday Omens

Picazón en la rodilla

Una picazón en la rodilla aparece a menudo por motivos cotidianos, como el roce del pantalón o la piel reseca. También puede ser un momento para fijarte en una zona que trabaja todo el día sin que la mires.

Esta página solo describe creencias populares. Si la sensación se repite o te preocupa, consulta a un médico.

Qué puede significar

Las rodillas se doblan cientos de veces al día y casi nunca pensamos en ellas. Por eso una picazón ahí llama la atención: de pronto la articulación existe. El idioma la ha cargado de sentido, porque doblar la rodilla es ceder, pedir o rendirse, y no doblarla es mantenerse en lo dicho. Tomarla como pretexto puede llevarte a revisar dónde te doblas con facilidad, aunque no quieras, y dónde te plantas aunque ceder te haría bien. Las dos cosas conviven en casi todo el mundo, solo que en terrenos distintos: el trabajo, la familia, la pareja.

Según cómo ocurrió

Tras horas en la silla

Con la pierna doblada, la piel de la rodilla se estira y roza con la tela del pantalón. Al levantarte, ese roce acumulado se nota de golpe.

Con telas ásperas

La lana, las costuras gruesas o un pantalón nuevo rascan la piel de la rodilla con cada paso. Se nota más en los primeros usos de la prenda.

Por la noche, bajo las sábanas

El calor de la cama y la piel más seca al final del día hacen que las sensaciones pequeñas se noten más cuando ya no hay nada más en que fijarse.

En la parte de atrás

En el hueco de la corva se acumulan el sudor y el calor, sobre todo en verano o después de caminar mucho rato.

Por qué ocurre en la naturaleza

La piel de la rodilla se estira y se arruga cada vez que doblas la pierna, roza con la ropa y tiende a resecarse, sobre todo en invierno. En el pliegue de atrás se junta el calor. Esas condiciones bastan para que aparezca una picazón pasajera.

Para pensar

¿En qué situaciones cedes con facilidad y en cuáles te cuesta?