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Reírse mucho sin parar

Reírse mucho sin parar es, ante todo, algo que pasa en compañía: casi nadie se ríe así a solas. De Santiago de Chile a Persia, varios refranes avisaban de que tanta risa acaba en llanto.

Esta página solo describe creencias populares. Si la sensación se repite o te preocupa, consulta a un médico.

Qué puede significar

Es curioso cuántas tradiciones desconfían de la risa abundante. Los santiaguinos de 1915 repetían que quien ríe mucho el viernes llora el domingo, en un dicho persa la risa larga trae llanto detrás, y un viejo dicho de Siracusa advertía que reír antes del amanecer costaba lágrimas al anochecer. Detrás hay una idea antigua: la alegría como algo prestado que alguien vendrá a cobrar. Hay quien, en plena carcajada, ya está esperando la factura. Los refranes no dicen qué pasará el domingo; dicen, sobre todo, cuánto ha costado siempre permitirse una alegría sin pedir perdón por ella.

Según cómo ocurrió

Un ataque de risa en un sitio serio

En una clase, una reunión o una ceremonia, intentar contenerla la empeora. La tensión del ambiente y el esfuerzo por callar hacen que cualquier mirada la vuelva a disparar.

Contagiada por otra persona

Oír reír a alguien basta a veces para empezar, aunque no sepas de qué se ríe. La risa funciona como una señal entre personas más que como respuesta a un chiste.

Un viernes

Es la escena del refrán santiaguino. Vicuña Cifuentes notaba que el viernes y el domingo parecen días opuestos, y citaba un verso francés con la misma idea.

Hasta que se te saltan las lágrimas

Una risa intensa aprieta los músculos de la cara y de los ojos, y las lágrimas salen solas. En Corea del Sur, un dicho de los años setenta advertía contra mezclar el llanto y la risa.

Por qué ocurre en la naturaleza

La risa es, sobre todo, una forma de comunicación entre personas: el investigador Robert Provine observó que nos reímos muchas más veces en compañía que a solas, y que pocas risas responden a chistes. También se contagia: oír reír a otro activa las ganas de hacerlo.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Santiago)

En Santiago de Chile, hacia 1915, se decía: «El que ríe mucho el viernes, mucho tendrá que llorar el domingo». Vicuña Cifuentes lo compara con un verso francés: quien ríe el viernes, el domingo llorará.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 364, p. 220. Ver la página

Irán (dicho persa)

Una informante de familia iraní recordaba en 2012 un dicho persa que le repetían de niña cuando se reía demasiado: después de mucha risa siempre llega algo de llanto.

Fuente: Francesca Ressa (recopiladora), “After a lot of laughing always comes some crying.”, USC Digital Folklore Archives (2012), folklore.usc.edu. Ver la página

Siracusa (Sicilia)

Una enciclopedia de 1903 recoge un antiguo dicho de Siracusa: reír antes de que salga el sol trae lágrimas al anochecer.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. III (1903), vol. III, p. 1330 (archivo v 3). Ver la página

Corea del Sur

Un ingeniero surcoreano contó en 2014 un dicho extendido entre los jóvenes de su país en los años setenta: a quien se ríe en mitad del llanto le salen pelos y cuernos en el trasero, como a un animal.

Fuente: Angela Lee (recopiladora), Tears and Laughter Together Are Bad Luck, USC Digital Folklore Archives (2014), folklore.usc.edu. Ver la página

Para pensar

¿Te permites disfrutar de un buen momento sin esperar que algo lo estropee?