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Encontrar una cadena

Encontrar una cadena tirada en la acera significa casi siempre que a alguien se le abrió el broche, la pieza que más se manipula y la que antes falla. Muchas veces aparece sin su colgante, que cayó en otro lugar.

Qué puede significar

Una cadena fina tirada en la acera casi no se ve. Se confunde con las juntas de las baldosas y con el polvo, y solo aparece cuando el sol le da en el ángulo justo y lanza un destello. Por eso a menudo no la encuentra quien la busca, sino quien pasa justo cuando la luz cae bien. Muchos hallazgos funcionan así: una idea que llega al cambiar de sitio, una solución que aparece cuando miras el problema desde otro lado. A veces lo que funciona no es mirar con más empeño, sino moverse un poco.

Según cómo ocurrió

Una cadena dorada en la acera

Si tiene un sello grabado, como 750, 585 o 18K, en el broche o en una plaquita, probablemente es de oro. Llevarla a objetos perdidos es la mejor opción para que su dueño la recupere.

Con el broche abierto

Los cierres de anilla o de mosquetón se abren con un tirón de la ropa o del pelo. Por eso la mayoría de las cadenas perdidas aparecen enteras.

Una cadena de bisutería

Si se oscurece en las uniones o deja la piel verdosa, es de metal común con un baño. Pierde valor económico, pero no necesariamente el que tenía para su dueño.

Junto a una piscina o en un vestuario

Mucha gente se quita las cadenas para nadar o hacer deporte y las olvida en un banco. Los encargados de esos lugares las guardan en recepción.

Por qué ocurre en la naturaleza

Las cadenas se pierden sobre todo porque se abre el broche o se rompe un eslabón cercano, que es la zona que más se manipula al ponerla y quitarla. Los tirones de la ropa, del pelo o del cinturón de seguridad bastan para abrir un cierre gastado. El colgante, más pesado, cae muchas veces por separado.

Para pensar

¿Qué encontraste alguna vez solo porque cambiaste de sitio o de hora?