Encontrar un anillo
Los anillos aparecen sobre todo en playas y piscinas, porque con el agua fría los dedos adelgazan y el anillo se escurre. En Dorset (Inglaterra) se contaba de una mujer que halló el suyo dentro de una patata dos años después.
Qué puede significar
La historia de Dorset es casi de cuento: una mujer pierde su anillo, pasan dos años, y al pelar una patata del campo vecino aparece dentro. Pocas cosas perdidas vuelven así, pero las que vuelven nos recuerdan que dar algo por perdido no siempre es definitivo. Lo mismo vale para pérdidas menos tangibles: una afición que dejaste, una costumbre de la infancia, una parte de ti que fuiste soltando. No todo regresa, ni tiene por qué. Pero hay cosas que reaparecen en cuanto se remueve un poco la tierra, justo donde menos lo esperas.
Según cómo ocurrió
En la arena de la playa
El agua fría encoge los dedos y el oleaje entierra y desentierra los anillos una y otra vez. Si tiene aspecto de valioso, entrégalo al socorrista o a la policía local. Alguien lo estará buscando con angustia.
Con una inscripción o una fecha
Un nombre, una fecha de boda, unas iniciales: lleva grabada la historia de alguien. Publicarlo en grupos del barrio o dejarlo en objetos perdidos da una oportunidad real de que vuelva.
Un anillo de juguete
De plástico, de una máquina de chicles o de un cumpleaños. No vale nada, y aun así a alguien pequeño le encantó. Puede hacerte sonreír y pensar en las alegrías que no se miden por su precio.
Reaparece uno que perdiste tú
Detrás de un mueble, en un abrigo del año pasado, en el fondo de un bolso. La sorpresa es doble: el objeto y el recuerdo de lo que sentiste al perderlo. Ese reencuentro también cuenta algo de ti.
Por qué ocurre en la naturaleza
Con el frío, sobre todo dentro del agua, los vasos sanguíneos de los dedos se contraen y los dedos adelgazan un poco, así que un anillo que normalmente ajusta puede escurrirse sin que se note. Por eso aparecen tantos en playas, piscinas y pistas de nieve. En la arena, el oleaje los entierra y desentierra una y otra vez.
Qué dicen las creencias populares
Inglaterra (Dorset)
Una enciclopedia estadounidense de 1903 cuenta que en East Lulworth (Dorset, Inglaterra) una mujer perdió su anillo y lo encontró dos años después, al pelar una patata cosechada en un campo vecino.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. I (1903), vol. I, p. 486. Ver la página
Para pensar
¿Qué diste por perdido hace tiempo y todavía te gustaría recuperar?