Everyday Omens

Encontrar una llave

Encontrar una llave quiere decir, casi seguro, que en algún lugar alguien no puede entrar en su casa. Más que preguntarte qué abrirá, puedes pensar en quién la echa de menos ahora mismo.

Qué puede significar

Una llave suelta no tiene valor para quien la encuentra y lo tiene todo para quien la perdió. Ese desequilibrio es lo interesante del hallazgo. Mientras tú la miras en la palma de la mano, alguien está vaciando bolsos, desandando calles o esperando a un cerrajero. Lo que para ti es un objeto cualquiera, para otra persona es la entrada a su casa, y unos minutos de tu tiempo pueden ahorrarle una tarde entera.

Según cómo ocurrió

Una llave suelta en la acera

Dejarla bien visible, colgada de una reja o sobre un muro cercano, a veces basta para que su dueño la encuentre al desandar el camino. También puedes entregarla en un comercio de la calle.

Un llavero con varias llaves

Casa, trabajo, buzón, coche: alguien está teniendo un mal día. Llevarlo a la policía o a una oficina de objetos perdidos aumenta mucho las posibilidades de que vuelva a su sitio.

Una llave antigua en un cajón

No abre nada que conozcas, y aun así nadie la tira. Es una llave de otra vida, de una casa del pueblo o de un baúl que ya no existe. ¿Qué guardas tú de lugares a los que ya no vas a volver?

La llave de un coche

Las llaves de coche modernas llevan un chip emparejado con un vehículo concreto, así que tienen mucho valor para su dueño. Entregarla en la policía es lo más útil.

Por qué ocurre en la naturaleza

Las llaves se caen al sacar el teléfono o la cartera, y como son pequeñas y metálicas pasan desapercibidas en el suelo. Una llave suelta casi nunca permite saber de quién es, por eso lo habitual es dejarla en un comercio cercano o en la portería, o entregarla en la policía o en una oficina de objetos perdidos.

Qué dicen las creencias populares

Escocia

Según una enciclopedia estadounidense de 1903, en Escocia se ponían en las manos del recién casado un cucharón de sopa y la llave de la puerta, como muestra de que era el dueño de la casa y quien ganaba el pan.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. I (1903), vol. I, p. 464. Ver la página

Para pensar

Cuando encuentras algo que es importante para otra persona, ¿qué haces primero?