Everyday Omens

Encontrar una moneda

¿Recogerla o dejarla? En el Santiago de hace un siglo se aconsejaba recoger la moneda encontrada en la calle y, si era el primer hallazgo, regalarla: de lo contrario, no se repetía.

Qué puede significar

Una moneda tirada vale poco y, sin embargo, puede alegrarte el día. La costumbre santiaguina de regalar el primer hallazgo le da un giro interesante a esa alegría. La suerte, según esa idea, no se acumula guardándola, sino haciéndola circular. Puede que te cueste desprenderte de un euro o de un peso encontrado, pero el gesto sirve también más allá de la moneda, para todo lo que te llega sin esfuerzo (un favor, un golpe de fortuna, un rato libre inesperado): compartirlo, aunque sea un poco, convierte un azar en algo que alcanza a otros.

Según cómo ocurrió

Una moneda reluciente junto a un banco

Reluce porque alguien la perdió hace poco. Recogerla es fácil; pensar en quién iba con prisa y no la oyó caer le añade un poco de empatía al hallazgo.

Una moneda antigua o extranjera

Puede venir de un viaje, de un cajón vaciado o de una colección. Lleva encima una historia que no conoces. Guárdala si quieres y pregúntate qué historias pequeñas te acompañan a ti en el bolsillo.

Una moneda con un agujero

En la Sevilla de 1883, un cuarto encontrado con agujero se colgaba para no quedarse nunca sin dinero. Hoy puede ser solo un objeto curioso, o un pequeño amuleto si eso te alegra.

Varias monedas juntas en el suelo

Probablemente a alguien se le cayó el cambio entero. Si hay una tienda o una parada cerca, alguien podría volver a buscarlas. Dejarlas a la vista, o en la tienda, es una honradez pequeña y también una forma de suerte compartida.

Por qué ocurre en la naturaleza

Las monedas se pierden con facilidad: caen de bolsillos rotos, al sacar las llaves, al pagar con prisa o al bajar de un coche, y por su peso no se las lleva el viento. Por eso aparecen sobre todo cerca de paradas, máquinas expendedoras, cafeterías y zonas de estacionamiento.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Santiago)

Hace algo más de un siglo, en Santiago de Chile, se decía que quien encuentra dinero tirado en la calle debe recogerlo y, si es la primera vez, regalarlo, porque si no, no se repetirá el afortunado hallazgo.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 711, p. 275. Ver la página

Andalucía (España)

En Sevilla, hacia 1883, se creía que, para tener siempre dinero, había que llevar colgado un cuarto, una moneda de cobre de la época, que se hubiera encontrado con un agujero.

Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 160, p. 258. Ver la página

Para pensar

¿Qué haces con la suerte pequeña que te llega sin esperarla?