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Pata de conejo

Una pata de conejo es un llavero de pelo suave que se lleva encima como talismán de fortuna. En Inglaterra, según una enciclopedia de 1903, los campesinos llevaban una pata de liebre para defenderse del aojo.

Qué puede significar

Pocas personas admiten que llevan un amuleto, y bastantes llevan uno. Una pata de conejo en un llavero pasa por adorno, pero en la fila de un examen o en la antesala de una entrevista el pulgar la busca dentro del bolsillo y sabe para qué está. Los campesinos ingleses llevaban una de liebre contra el aojo; hoy muchas se guardan solo de recuerdo, o eso se dice. Esa doble vida de los amuletos es muy humana: la cabeza sabe que no hacen nada, y aun así cuesta dejarlos en casa el día importante. Encontrar una, o heredarla, quizá deje a la vista esas pequeñas costumbres de la suerte que cada cual mantiene en voz baja.

Según cómo ocurrió

Aparece una vieja entre cosas heredadas

Muchas llevan años con alguien de la familia y guardan el desgaste de tanto tocarlas. A veces vale más por quien la llevaba que por la idea que la acompañaba.

Una pata teñida de colores

Las de llavero vienen a menudo teñidas de verde, azul o rosa. El color es solo decoración y no altera en nada el gesto de llevarla.

Te la regalan antes de un examen

Es un gesto de ánimo más que una garantía. Lo que transmite es que alguien pensó en ti justo ese día.

Una pata de liebre, no de conejo

En la tradición inglesa que recogen Daniels y Stevans, era la pata de liebre la que se llevaba como protección contra el aojo.

Por qué ocurre en la naturaleza

Las patas de llavero son en su mayoría extremidades traseras de conejo, secadas y montadas en una cadena, a menudo teñidas; también las hay de imitación. Su pelo denso y corto se mantiene suave durante años, y por eso resultan tan agradables de tocar con los dedos.

Qué dicen las creencias populares

Inglaterra

Una enciclopedia de 1903 recoge que, según el campesino inglés, llevar encima una pata de liebre protegía contra el mal de ojo.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. III (1903), vol. III, p. 1266 (file v 3). Ver la página

Para pensar

¿Qué pequeña costumbre de la suerte mantienes aunque no se la cuentes a nadie?