Hortensias en casa
Tener hortensias en casa es tener flores que cambian de color según la tierra: en suelo ácido salen azules y en suelo alcalino, rosas. En el viejo código de las flores, en cambio, su mensaje no era nada halagador.
Qué puede significar
La misma hortensia puede florecer azul en un jardín y rosa en el de al lado. No cambia la planta: cambia el suelo, y con él lo que la planta puede absorber. Algo parecido ocurre con la forma en que te muestras en cada lugar. Hay ambientes donde sale tu lado más tranquilo y otros donde se te nota la prisa, y no por eso dejas de ser tú. Según el código floral que recogió Daniels en 1903, la hortensia decía «eres frío» y, con otro nombre, «fanfarrón»; la de tu casa, más que un mensaje, refleja el suelo en el que vive.
Según cómo ocurrió
Azules intensas
Crecen en tierra ácida, donde la planta puede absorber aluminio. Por eso algunos jardineros añaden sulfato de aluminio para conservar el azul.
Rosas o rojizas
Es el color que toman en suelos neutros o alcalinos. Una hortensia azul trasplantada a otra tierra puede volverse rosa al año siguiente.
Blancas que no cambian
Las variedades blancas no tienen el pigmento que reacciona al suelo, así que siguen blancas en cualquier tierra. Al envejecer, a veces se tiñen de verde o de rosa.
Secas en un jarrón
Se secan muy bien colgadas boca abajo o en un florero con poca agua. Conservan la forma y un color apagado durante meses.
Por qué ocurre en la naturaleza
En muchas hortensias, el color varía con la cantidad de aluminio que la planta puede tomar del suelo, y eso depende de la acidez: en suelo ácido la planta absorbe aluminio y la flor se vuelve azul; en suelo alcalino no puede y la flor queda rosa. Lo que vemos como pétalos son en realidad sépalos vistosos que rodean flores diminutas.
Qué dicen las creencias populares
Lenguaje de las flores
En el lenguaje de las flores que recoge una enciclopedia de 1903, la hortensia significaba «eres frío», y la hidrangea, otro de sus nombres, «un fanfarrón».
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 794. Ver la página
Para pensar
¿En qué lugares sale tu mejor color y en cuáles se apaga?