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Tener un potus en casa

Tener un potus en casa es tener una de las plantas de interior más fáciles: brota de un esqueje en un vaso de agua y aguanta poca luz. Lo que haga después depende de si encuentra algo a lo que agarrarse.

Qué puede significar

Un potus sin apoyo deja caer sus tallos en cascada desde la repisa. Con un tutor de musgo al lado, esos mismos tallos se pegan a él con raíces aéreas y suben. La planta es la misma; lo que cambia es lo que tiene cerca. Su forma de responder recuerda a lo que pasa con la gente y con los proyectos: muchas veces no falta fuerza, falta algo firme donde sujetarse. Mirar hacia dónde va el tuyo, si cuelga o trepa, puede ser una manera sencilla de preguntarte qué sostén tienes y cuál echas en falta.

Según cómo ocurrió

Un esqueje en un vaso de agua

Basta cortar un tallo justo por debajo de un nudo y dejar ese nudo sumergido. En pocas semanas salen raíces blancas, y muchos potus de las casas empezaron así, de la planta de un vecino.

Colgando desde un estante

Sin nada a lo que sujetarse, los tallos caen y pueden alargarse varios metros. Es su forma natural cuando vive en alto y la luz le llega de lado.

Trepando por un palo con musgo

Las raíces que nacen en los nudos se adhieren a superficies rugosas. Por eso tantas personas le ponen un tutor forrado de musgo y lo ven subir pegado a él.

Hojas amarillas

El exceso de riego es el error más común con esta planta. Dejar que la tierra se seque entre un riego y otro basta en general para que vuelva a echar hojas verdes.

Por qué ocurre en la naturaleza

El potus (Epipremnum aureum) es una trepadora tropical originaria del sudeste asiático. Tolera poca luz y cierta sequía, y echa raíces con facilidad en agua, por eso es tan común en interiores. Sus raíces aéreas, que nacen en los nudos del tallo, le sirven para sujetarse a troncos o tutores; si no encuentran dónde, los tallos cuelgan.

Para pensar

¿Qué tienes cerca que te sostenga, y qué apoyo echas de menos?