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Ajo detrás de la puerta

Colgar ajos es, ante todo, una forma práctica de guardarlos secos y ventilados. En Chile se decía además que los brujos no entran en una casa donde hay ajo, y la tradición rioplatense le daba un poder parecido.

Qué puede significar

Muchas costumbres de casa empiezan siendo prácticas y acaban siendo algo más. La ristra de ajos colgada en la cocina sirve para que se conserven secos y sin brotar, y con el tiempo esa misma ristra ganó un papel de guardiana. No es raro que pase. El plato que solo se saca en Navidad, la taza de un abuelo, la llave que nunca se usa pero sigue en el llavero: objetos útiles que se cargaron de sentido con los años. Fijarse en ellos ayuda a entender qué cuida una familia. Según la tradición chilena, bastaba tener ajo, plantado o en ristras, para que los brujos no cruzaran la puerta: un producto de despensa convertido en cerrojo.

Según cómo ocurrió

Una ristra en la cocina

Colgado y ventilado, el ajo dura meses. En un lugar húmedo o en una bolsa cerrada tiende a brotar o a enmohecerse.

Una cabeza de ajo detrás de la puerta

Es la versión protectora. Si la ves en una casa ajena, mejor no quitarla ni bromear con ella: para quien la puso, cuida la entrada.

Un ajo que brota

Con luz y humedad, el diente despierta y saca un brote verde. Una creencia santiaguina aseguraba que un diente enterrado a la medianoche de San Juan brotaba al mediodía siguiente.

Huele a ajo al abrir la puerta

El olor viene de compuestos de azufre que se forman sobre todo al cortarlo o machacarlo; entero huele bastante menos.

Por qué ocurre en la naturaleza

El ajo se conserva mejor en un lugar seco, fresco y ventilado; por eso se trenza en ristras y se cuelga. Su olor característico se debe a compuestos de azufre que se forman sobre todo cuando el diente se corta o se aplasta. Con luz y humedad, los dientes salen del reposo y empiezan a brotar.

Qué dicen las creencias populares

Chile

Vicuña Cifuentes recoge, entre las creencias chilenas sobre los brujos, que el ajo les inspira horror: no entran jamás en las casas donde lo hay, ya sea plantado o en ristras.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), p. 14. Ver la página

Chile (Santiago)

En Santiago de Chile, hacia 1915, se decía que si en la noche de San Juan, a las doce, se entierra un diente de ajo, a esa misma hora del día, al mediodía, aparece brotado.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 168, p. 179. Ver la página

Río de la Plata y Paraguay

Granada recoge que en la tradición rioplatense, la del Paraguay y la del sur del Brasil, ciertas plantas, entre ellas el ajo macho, la ruda y el romero, preservaban del daño de los brujos: bastaba su presencia en una casa para librar a sus habitantes de un maleficio.

Fuente: Daniel Granada, Reseña histórico-descriptiva de antiguas y modernas supersticiones del Río de la Plata (1896), pp. 528-529. Ver la página

Para pensar

¿Qué costumbre útil de tu casa acabó teniendo para ti un sentido especial?