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Árbol de jade que se seca

Un árbol de jade que se seca ha recibido, muchas veces, demasiada agua, no poca: es una suculenta del sur de África que guarda reservas en sus hojas gruesas y se pudre si la tierra no se seca entre riegos.

Qué puede significar

Al árbol de jade se le mata a menudo por cariño. Quien lo quiere lo riega con frecuencia, como a las demás plantas, y sus raíces, hechas para la sequía, se pudren en una tierra siempre húmeda. Las hojas se ablandan, caen, y la respuesta instintiva es regar más. Ocurre también con personas y proyectos que necesitan espacio para funcionar: el hijo adolescente al que se le pregunta todo, el compañero nuevo al que no se deja equivocarse. Si tu árbol de jade se seca, puede servirte preguntarte dónde tu atención ya es demasiada. Que también se le llame árbol de la abundancia tiene su ironía: prospera con menos de lo que se le da.

Según cómo ocurrió

Hojas arrugadas, como pasas

Esta vez sí le falta agua. Riégalo a fondo y deja que el sustrato se seque antes del siguiente riego.

Se le caen hojas enteras

Pasa con el frío, las corrientes o el exceso de riego. Revisa primero el sustrato: si está húmedo, espera.

Tallo blando y oscuro en la base

Es podredumbre de raíz. A veces se salva cortando un esqueje sano y plantándolo en tierra seca.

Crece inclinado hacia la ventana

Le falta luz. Girar la maceta cada semana lo mantiene derecho.

Por qué ocurre en la naturaleza

El árbol de jade (Crassula ovata) es una suculenta del sur de África que almacena agua en sus hojas y tallos. Necesita mucha luz, un sustrato que drene bien y riegos espaciados. El exceso de agua y los platos con agua estancada pudren sus raíces, la causa más frecuente de que se seque en interiores.

Para pensar

¿A qué o a quién le estás dando más atención de la que necesita para crecer?