Tronco de Brasil que florece
Un tronco de Brasil que florece en casa es un acontecimiento poco frecuente: puede pasar años sin hacerlo. Sus flores blancas abren al anochecer y perfuman el cuarto con un aroma dulce e intenso.
Qué puede significar
Durante años, el tronco de Brasil pasa por planta de oficina: unas hojas verdes con una franja amarilla y nada más. Por eso sorprende tanto el día en que saca una vara con bolitas, y una noche la casa entera huele a miel. Es la misma planta de siempre mostrando algo que nadie esperaba. Con las personas que creemos conocer de memoria, como un familiar o un compañero de trabajo, puede pasar algo parecido. A veces basta un cambio de estación, o de circunstancias, para que aparezca una faceta escondida durante años. Las fuentes antiguas consultadas no recogen creencias sobre esta flor; lo que queda es la sorpresa de quien la ve abrirse por primera vez.
Según cómo ocurrió
Una vara con bolitas blancas
Son los capullos. Crecen agrupados en racimos redondos a lo largo de una vara larga, y se abren poco a poco durante varios días.
Huele muy fuerte por la noche
Las flores se abren al anochecer y se cierran de día. El perfume es tan intenso que en un cuarto pequeño a algunas personas les resulta excesivo.
Gotas pegajosas en el suelo
Es néctar que rebosa de las flores. Mancha y atrae insectos, así que mucha gente pone un plato o un papel debajo mientras dura la floración.
Después de muchos años sin flor
Ocurre en ejemplares adultos, a veces después de muchos años en la misma casa. Mucha gente lo ve una sola vez en la vida.
Por qué ocurre en la naturaleza
El tronco de Brasil, pese a su nombre, procede de África tropical; su nombre científico es Dracaena fragrans, por el olor de sus flores. En su medio natural florece con regularidad, pero dentro de casa lo hace pocas veces, y sobre todo en ejemplares maduros. Sus flores abren de noche y producen mucho néctar, pensado para atraer polinizadores nocturnos.
Para pensar
¿Qué das por conocido a tu alrededor que todavía podría sorprenderte?