Tlacuache en casa
Un tlacuache en casa casi seguro está de paso: sale de noche por comida fácil, como fruta caída, basura o el plato del perro, y cambia de refugio cada pocos días. Rara vez se enfrenta a nadie.
Qué puede significar
Un tlacuache que aparece en el patio está haciendo inventario. Recorre de noche lo que queda al alcance: la basura sin tapa, la fruta caída, el alimento del perro, el hueco bajo la bodega. No viene a instalarse; si encuentra comida, vuelve, y si no, sigue su recorrido. Por eso su visita funciona como un retrato de la casa a oscuras, de lo que dejamos abierto sin darnos cuenta. Con el tiempo y la atención propios ocurre algo similar: se escapan por rendijas pequeñas, como una puerta que nunca cierras o un favor que siempre aceptas.
Según cómo ocurrió
Revisando la basura de noche
Es lo que más lo atrae. Un bote con tapa firme y no dejar comida fuera bastan para que deje de volver.
Ruidos en el techo o en la bodega
Puede estar usando un hueco como refugio temporal. Conviene esperar a que salga de noche y cerrar después la entrada.
Bufa y enseña los dientes
Tiene cincuenta dientes y los muestra cuando se siente acorralado, pero es sobre todo una amenaza para ganar tiempo. Basta con apartarse y dejarle una salida.
Tu perro lo acorrala
Lo mejor es meter al perro en casa. En cuanto el tlacuache tiene el camino libre, se va solo.
Por qué ocurre en la naturaleza
El tlacuache, también llamado zarigüeya, es un marsupial americano de hábitos nocturnos que come casi de todo: fruta, insectos, huevos, restos de comida y animales muertos. Cambia de refugio cada pocos días en lugar de quedarse en uno fijo. Si se siente en peligro bufa y enseña los dientes, pero rara vez ataca.
Para pensar
¿Qué dejas a mano, sin proponértelo, que otros terminan usando a su manera?