Everyday Omens

Ver una chachalaca

Ver una chachalaca es fácil en el sur de Texas, México y Centroamérica, y oírla es inevitable: al amanecer y al atardecer los grupos cantan a coro, a gritos. Su nombre, de origen náhuatl, imita ese canto.

Qué puede significar

Una chachalaca rara vez canta sola. Empieza una, responde otra desde el árbol de enfrente y en pocos segundos el monte entero suena como una discusión sin orden. En México su nombre se usa también para la persona que habla sin parar, y la comparación tiene su gracia, aunque el coro de estas aves cumple una función: avisa a los vecinos de dónde está cada grupo. Verlas puede llevarte a mirar las conversaciones de tu entorno en las que todos hablan a la vez y cuesta saber quién empezó. A veces el ruido es solo una manera de decir «aquí estamos». Para unos, su canto es el despertador del pueblo y para otros un escándalo antes del café.

Según cómo ocurrió

Un grupo en las ramas al amanecer

Es la hora de sus coros más fuertes. Se mueven en grupos familiares de varios individuos por las copas de los árboles.

En un patio o una huerta

Les gustan las frutas, los brotes y las hojas tiernas, y entran en jardines con árboles frutales. Donde no las molestan se vuelven bastante confiadas.

Corriendo entre los arbustos

Aunque viven en los árboles, bajan a beber y a comer, y para escapar prefieren correr entre la maleza antes que volar largas distancias.

Una sola, callada en una rama

Fuera de las horas del coro pasan mucho tiempo quietas y discretas. Es cuando mejor se ve su cola larga y la piel desnuda y rojiza de la garganta.

Por qué ocurre en la naturaleza

La chachalaca común (Ortalis vetula) pertenece a la familia de las pavas y los hocofaisanes. Vive en matorrales y bordes de selva desde el sur de Texas hasta Centroamérica, en grupos que marcan su territorio con cantos a coro. El nombre, de origen náhuatl, imita su llamada.

Para pensar

¿Qué sonido de la mañana te dice que el día ya empezó?