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Fuga de agua en casa

Una fuga de agua en casa casi nunca se ve donde empieza: el agua viaja por paredes, techos y suelos hasta encontrar salida, y la mancha puede estar a metros del tubo roto.

Qué puede significar

Lo más desconcertante de una fuga es que el agua se ve lejos de donde sale. Una mancha en el techo del pasillo puede venir del baño de arriba; una humedad cerca de la entrada, de un tubo enterrado bajo la cocina. El agua sigue la pendiente y las rendijas, y aparece donde puede. Algo parecido ocurre con el mal humor de una casa o con un cansancio que no se explica: se nota en un sitio y nace en otro. Pintar la mancha no arregla nada; seguir el rastro, sí.

Según cómo ocurrió

El medidor gira con todo cerrado

Si cierras todas las llaves y el medidor sigue marcando, hay una fuga. Es la prueba más sencilla antes de llamar a un técnico.

Una mancha en el techo

Puede venir de un baño o una tubería del piso de arriba, o de la lluvia que entra por la azotea o el tejado. Fíjate si crece después de una ducha o de una tormenta.

El inodoro que gotea sin parar

Unas gotas de colorante en el tanque lo delatan: si aparece color en la taza sin descargar, la válvula no cierra bien.

Humedad en la parte baja de una pared

Puede ser una fuga, pero también humedad que sube del terreno. Un técnico sabrá distinguirlas.

Por qué ocurre en la naturaleza

El agua de una fuga se desplaza por gravedad y por capilaridad a través de ladrillos, yeso y juntas, y aflora a menudo en la zona más baja o más porosa, no en el origen. Las causas más comunes son juntas gastadas, uniones flojas, la presión alta de la red o los saltos de temperatura.

Para pensar

¿Dónde estás atendiendo una mancha cuando quizá convendría buscar de dónde viene?