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Vela que se parte por la mitad

Una vela que se parte por la mitad tiene a menudo una grieta interna desde que se enfrió en el molde, o ha pasado de golpe del frío al calor. Si la mecha sigue entera, la vela todavía puede encenderse.

Qué puede significar

Una vela partida parece un mal comienzo, sobre todo si se iba a encender por alguien. Sin embargo, la cera rota sigue siendo cera, y la mecha queda entera muchas veces, uniendo los dos trozos como un hilo. Hay quien junta las mitades calentándolas un poco y quien corta la mecha y enciende cada parte por separado. Esa manera práctica de mirarla puede servirte para otras cosas que se rompen a medio camino, como un plan o una costumbre: partido no siempre quiere decir inservible. Para muchas personas creyentes la vela es una ofrenda, y en ese caso la decisión de cambiarla o seguir con ella es íntima y merece respeto.

Según cómo ocurrió

Rota dentro del paquete

La cera fría es frágil, y un golpe o una caída leve bastan para quebrar una vela larga y fina. Pasa más en invierno o si estuvo guardada en un lugar frío.

Se dobla y se quiebra con el calor

Las velas delgadas se ablandan junto a una ventana soleada o cerca de la calefacción, se inclinan y acaban partiéndose por el punto más débil.

Se raja de arriba abajo mientras arde

En velas gruesas, la cera derretida del centro y la fría del borde tiran en direcciones distintas, y la vela puede abrirse. Es la misma tensión que agrieta un cubito de hielo al echarlo en agua.

La cera de una veladora se agrieta en el vaso

Si se raja la cera y no el vidrio, lo normal es que se enfriara deprisa después de apagarla. Al volver a encenderla, la propia cera derretida cierra la grieta.

Por qué ocurre en la naturaleza

La cera se contrae al enfriarse, y si la parte exterior se endurece antes que el centro, quedan tensiones y pequeñas grietas dentro de la vela. Un golpe, el frío o el calor de una ventana pueden abrir esas grietas más tarde. Las velas largas y delgadas son las que más se parten, porque tienen poco grosor para repartir el esfuerzo.

Para pensar

Cuando algo se te rompe, ¿qué haces primero: intentar arreglarlo o buscar otro?