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Vela que llora

Una vela que llora, es decir, que gotea cera por los lados, suele estar en una corriente de aire, tener la mecha larga o estar hecha de cera blanda. En Buin (Chile) se contaban sus columnitas de cera para saber cuántas visitas llegarían.

Qué puede significar

Una vela no llora al azar: gotea por el lado hacia el que la empuja el aire. Si una corriente inclina la llama, la cera se funde más deprisa por ahí, el borde cede y la gota baja siempre por el mismo sitio. Mirar esas lágrimas es mirar el aire de la habitación, que no se ve. Algo parecido nos ocurre cuando la presión empuja siempre desde el mismo lado: el cansancio del trabajo acaba saliendo en casa, o la tensión cae sobre quien menos la merece. Averiguar de dónde sopla la corriente ayuda más que limpiar la cera una y otra vez. Hacia 1915, los santiaguinos esperaban visitas cuando se levantaban hilos de cera en el borde, y en Buin se contaban las columnitas para saber cuántas llegarían.

Según cómo ocurrió

Llora solo por un lado

Mira si hay cerca una ventana, una puerta o un ventilador. Mover la vela medio metro basta para que se consuma de forma pareja.

Se forman columnitas de cera en el borde

Pasa cuando el borde no se funde y la cera derramada se endurece al bajar. Es lo que en Buin se leía como visitas.

Gotea mucho y dura poco

Probablemente la mecha está larga. Recórtala a medio centímetro antes de encenderla y la llama será más pequeña y estable.

Una vela de colores que mancha

El tinte va en la cera que gotea. Un platillo debajo protege el mantel, y la cera fría se despega mejor que la caliente.

Por qué ocurre en la naturaleza

Una vela gotea cuando funde más cera de la que la mecha es capaz de quemar: el charco de cera líquida rebosa por el borde y resbala. Las corrientes de aire, las mechas largas o descentradas y las ceras blandas lo favorecen. Las velas antigoteo usan ceras más duras, que se consumen hacia dentro.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Santiago y Buin)

En Santiago de Chile, hacia 1915, se decía que los filamentos que se levantan en el borde de una vela anuncian visitas para luego; en Buin, que llegarían tantas visitas como columnillas de cera bordearan la vela.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 761-762, p. 284. Ver la página

Chile

La misma colección recoge, de un libro chileno de costumbres, la creencia de que si las velas chorrean y dejan una cinta de cera, es seguro que alguien fallecerá.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 763 (cita de Cuadra Silva, De antaño y ogaño), p. 284. Ver la página

Para pensar

¿Hacia qué lado se te desborda el cansancio cuando la semana aprieta?