Abeja dentro de casa
Desorientada y lejos de su colmena: así suele estar una abeja dentro de casa. Su visita no tenía buena fama en Santiago de Chile, donde se creía que presagiaba riñas y disgustos.
Qué puede significar
Una abeja sola es casi una contradicción. Vive para un grupo, se orienta por el sol y por el paisaje, y dentro de una casa pierde todas sus referencias de golpe. Por eso choca con el cristal, se agota y a veces se queda inmóvil en el alféizar. Lo que la desorienta no es el peligro, sino la falta de puntos conocidos, y por eso cualquier ventana le parece la buena. En una ciudad nueva o en un trabajo que todavía no entendemos, el cansancio llega antes y las decisiones pequeñas pesan más. Una sola referencia (una costumbre, una voz amiga) cambia mucho la jornada.
Según cómo ocurrió
Golpea el cristal sin parar
Va hacia la luz, pero la ventana está cerrada justo ahí. Abre ese mismo cristal o coloca un vaso sobre ella, desliza un papel por debajo y suéltala fuera. Insistir en la dirección correcta por el sitio equivocado agota a cualquiera.
Está quieta, como agotada
Una abeja sin fuerzas puede recuperarse con una gota de agua con azúcar en una cuchara. Si la ves beber, en unos minutos volverá a volar. Hay ayudas muy pequeñas que cambian mucho un día.
Un abejorro grande y ruidoso
En primavera, las reinas de abejorro exploran huecos para fundar su nido y a veces entran en casa. En Sevilla se decía que, cuando un abejorro revolotea alrededor de la luz, va a llover. Ábrele la ventana y escucha cómo se aleja.
Entran varias el mismo día
Si se repite, puede haber un panal cerca o una planta en flor junto a la ventana. Antes de alarmarte, mira alrededor con calma: muchas veces la explicación está a un metro.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las abejas obreras salen a buscar néctar y polen y se orientan por el sol y por referencias del paisaje; dentro de una casa pierden esas pistas y tienden a ir hacia la ventana más luminosa. Una abeja sola rara vez pica si no se la aprieta o se la pisa. Los abejorros, más grandes y peludos, pueden entrar en primavera cuando las reinas exploran huecos para anidar.
Qué dicen las creencias populares
Chile
En Santiago de Chile, hacia 1915, se creía que las abejas que entran en las habitaciones presagian desgracias, riñas y disgustos; en Rengo, que si vuelan cerca de una persona, esta no tardará en verse metida en algún lío.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 589 y 590, p. 256. Ver la página
Andalucía (España)
Entre las supersticiones de Sevilla recogidas en 1883 está esta: cuando un abejorro revolotea alrededor de la luz, es que va a llover.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 55, p. 228. Ver la página
Para pensar
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste lejos de tu gente y qué te ayudó a volver?