Everyday Omens

Araña que baja del techo

Colgada de un hilo de seda que ella misma va soltando, una araña que baja del techo puede volver a subir cuando quiera. Si bajaba de día cerca de alguien, en Talagante (Chile) se le auguraba buena suerte a esa persona.

Qué puede significar

Lo más interesante de esta escena es el hilo. La araña no se lanza al vacío: suelta seda a medida que baja, y si algo no le gusta, recoge el hilo y vuelve arriba. Es una imagen útil cuando tienes que bajarte de algo: un ritmo de trabajo, una responsabilidad, una idea que ya no te sostiene. Bajar no tiene por qué ser caer de golpe si cuentas con un hilo (un apoyo, un plan B, una persona que te sujete). En Galicia se miraba hacia dónde iba la araña para saber qué tiempo haría, y en Talagante (Chile) importaba si subía o bajaba cerca de alguien. Para ti, la escena puede quedarse en algo más simple: soltarse da menos miedo cuando algo te sostiene.

Según cómo ocurrió

Baja justo delante de tu cara

El susto es inevitable, pero no te está atacando: va de camino a otro sitio o la ha desplazado una corriente de aire. Apártate un paso y verás que sigue a lo suyo.

Vuelve a subir por el hilo

En Galicia, la araña que subía traía buen tiempo, y la que bajaba, malo. En Talagante, en cambio, la que trepaba al acercarse alguien le auguraba molestias. Puedes tomarlo como lo que es: un ejemplo de retirada a tiempo.

Baja de noche sobre la cama

La creencia de Talagante decía que, de noche, el mal augurio de la araña que trepa pesaba más. De noche también lo agrandamos todo. Coloca un vaso debajo, deja que caiga dentro y sácala sin drama.

Se queda quieta a media altura

A veces se detiene, colgada, como si dudara. ¿Hay algo en tu vida que esté a medio camino y te pida decidir si subes o bajas?

Por qué ocurre en la naturaleza

Muchas arañas sueltan siempre un hilo de seguridad cuando se desplazan, y lo usan para descolgarse desde el techo o una lámpara y volver a subir recogiéndolo. Esa seda es fina pero muy resistente. Bajan para cambiar de sitio, para alcanzar una presa o porque una corriente de aire las ha desplazado.

Qué dicen las creencias populares

Galicia (España)

En Galicia, a finales del siglo XIX, se decía que cuando las arañas suben, viene buen tiempo, y cuando bajan, malo.

Fuente: José Pérez Ballesteros (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones, en El Folk-Lore Gallego, Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. IV (1884), n.º 6, t. IV, p. 87. Ver la página

Chile (Talagante)

En Talagante (Chile), hacia 1915, la araña que de día bajaba por su hilo cerca de una persona le traía buena suerte; la que trepaba por él al acercarse alguien le auguraba molestias y contratiempos, más aún si era de noche.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 573 y 574, pp. 252-253. Ver la página

Para pensar

¿Con qué hilo cuentas ahora mismo si necesitas bajar el ritmo o dar un paso atrás?