Everyday Omens

Encontrar un juguete en la calle

Encontrar un juguete en la calle suele significar que un niño lo perdió desde un carrito, una ventanilla o una mochila. Mucha gente lo deja a la vista, en una reja o un muro, por si vuelven por él.

Qué puede significar

Un peluche perdido en la acera lleva escrita su historia: la oreja más gastada de tanto morderla, el pelo aplastado donde lo abrazaban para dormir, una mancha de comida. El desgaste es la forma en que los objetos guardan el cariño que recibieron. Pasa con una taza descascarada que nadie quiere tirar o con un suéter deformado de tanto ponérselo. Un hallazgo así puede llevarte a mirar tus propias cosas gastadas y preguntarte qué cuentan de tu manera de querer. Si lo ves en la calle, colocarlo en alto, donde se vea, es un gesto pequeño que alguna familia agradecerá.

Según cómo ocurrió

Un peluche en la acera

Ponerlo sobre un muro, una reja o un banco, a la altura de los ojos de un adulto, facilita que la familia lo vea al volver.

Un muñeco roto o muy sucio

Si está en mal estado, lo más sensato es dejarlo donde está o tirarlo, sin darle más vueltas.

Un juguete de bebé

Mordedores y sonajeros caen con frecuencia de los carritos. En un parque, dejarlo junto a la entrada aumenta las opciones de que llegue de nuevo a sus manos.

Un juguete viejo en una casa nueva

Al mudarte puedes encontrar juguetes de los niños que vivieron antes. Muchas familias los guardan un tiempo por si alguien pregunta.

Por qué ocurre en la naturaleza

Los niños pequeños sueltan los juguetes sin darse cuenta, sobre todo desde carritos, sillas de auto o en brazos, y las familias no lo notan hasta horas después. De ahí que se encuentren tantos en aceras, parques y transportes públicos. Los peluches muy usados se deforman con el lavado, la saliva y los abrazos.

Para pensar

¿Qué objeto gastado de tu casa guarda mejor que ninguno la historia de un cariño?