Encontrar unas tijeras
Encontrar unas tijeras cuenta algo de quien las perdió: un niño con su estuche, alguien que cose o una cocina con prisa. Además esconden un detalle: casi todas están pensadas para la mano derecha.
Qué puede significar
Unas tijeras parecen un objeto neutro, pero no lo son. Las hojas van montadas de modo que, en la mano derecha, la línea de corte queda a la vista; en la izquierda, la hoja superior la tapa y las dos tienden a separarse. Por eso tantas personas zurdas crecen pensando que son torpes cortando, cuando la herramienta estaba hecha para otra mano. Al recoger unas del suelo, puedes repasar tu entorno con esa idea. Hay costumbres, horarios y formas de trabajar diseñadas para la mayoría, y quien no encaja tiende a culparse a sí mismo antes que al diseño. Serenenses y santiaguinos creían que regalarse tijeras enturbiaba una amistad; quizá lo más útil de unas tijeras encontradas sea notar para qué mano están hechas.
Según cómo ocurrió
Pequeñas y de punta redonda
Son tijeras escolares, hechas para que un niño no se haga daño. Seguramente alguien las echará de menos en su estuche, y será un pequeño disgusto.
Unas tijeras de costura en un cajón viejo
En muchas casas había unas tijeras que solo servían para tela, porque cortar papel les quita filo. Si aparecen en una caja de la familia, guardan esa regla doméstica.
Para zurdos, con las hojas al revés
Se reconocen porque, al abrirlas con los mangos hacia ti, la hoja de la izquierda queda arriba. Si las encuentras, puede que su dueño tardara años en dar con unas que le funcionaran.
Si piensas regalarlas
Hacia 1915, serenenses y santiaguinos aseguraban que quienes se regalan agujas o tijeras no tardan en ver turbada su amistad. Devolverlas a su dueño evita la duda.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las tijeras son dos hojas unidas por un eje, que cortan al deslizarse una contra otra. En las de diestro, la presión natural de la mano derecha junta las hojas y deja ver la línea; en la mano izquierda esa misma presión las separa. Las tijeras para zurdos invierten el montaje.
Qué dicen las creencias populares
Chile (La Serena y Santiago)
Hacia 1915 se decía en La Serena y en Santiago que las personas que se regalan agujas o tijeras no tardan en ver perturbada su amistad.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 735, p. 279. Ver la página
Para pensar
¿Qué herramienta que usas a diario está pensada para otra persona y no para ti?