Everyday Omens

Cuchillos cruzados

Casi siempre, dos cuchillos cruzados en la mesa son fruto de la prisa al recoger. El anticuario inglés Grose dejó escrito que los cubiertos en cruz traían «cruces», es decir, contrariedades.

Qué puede significar

Dos cuchillos cruzados son, sobre todo, dos herramientas que se estorban. Cada hoja sirve para cortar, pero en cruz se traban y quedan inútiles hasta que alguien las separa. Esa imagen describe bien algunos días: dos deseos razonables, como descansar y adelantar trabajo, que tiran en direcciones contrarias y te dejan sin avanzar en ninguno. En la vieja creencia inglesa, la cruz de los cubiertos auguraba «cruces», en el sentido de contrariedades: un juego de palabras que se tomaba en serio. Separar los cuchillos lleva un segundo. Separar dos prioridades a veces solo exige decidir cuál va primero hoy.

Según cómo ocurrió

Al recoger la mesa con prisa

Los cubiertos se amontonan sobre un plato y acaban unos encima de otros. Si los ves cruzados, déjalos paralelos y mira si también estás apilando tareas sin orden.

En el cajón de los cubiertos

Es donde más se cruzan, y donde más cortes pequeños hay al meter la mano sin mirar. Guardarlos con la hoja hacia abajo o en un soporte propio es lo más seguro.

Cuchillo y tenedor en cruz sobre el plato

Es la escena de la creencia que recogió Grose. En una casa ajena puede tener un sentido de etiqueta que no conoces; si dudas, imita a quien te invita.

Unas tijeras abiertas en cruz

En Talagante (Chile) se colgaban así, del lado de dentro de la puerta, contra los brujos. Dos hojas cruzadas como barrera: una imagen antigua de algo que corta el paso.

Por qué ocurre en la naturaleza

Los cubiertos acaban cruzados sobre todo por prisa: al recoger se apilan sobre un plato curvo y se deslizan unos sobre otros. Un cuchillo apoyado encima de otro, además, es inestable y gira con cualquier roce hasta quedar en aspa.

Qué dicen las creencias populares

Inglaterra

Según el anticuario inglés Grose, citado por Brand y Ellis, era de mala suerte dejar el cuchillo y el tenedor cruzados, porque detrás vendrían «cruces» y desgracias.

Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. III (1849), vol. III, p. 250. Ver la página

Chile (Talagante)

En Talagante (Chile), hacia 1915, se aconsejaba colgar unas tijeras abiertas en cruz por dentro de la puerta para que los brujos no pudieran entrar; y si había alguno escondido en la casa, tampoco podía salir mientras siguieran allí.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 273, p. 202. Ver la página

Para pensar

¿Qué dos cosas que quieres están ahora mismo tirando una contra otra?