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Sábila que se seca

Una sábila que se seca tiene casi siempre una causa concreta: exceso de riego, falta de luz, frío o demasiados hijuelos compitiendo con ella. En Iquique y La Serena se creía que donde crecía, no entraban los brujos.

Qué puede significar

Una sábila sana no se queda sola mucho tiempo. De su base brotan hijuelos, pequeñas plantas que salen de las raíces, y si nadie los separa acaban llenándolo todo y disputando el agua y la luz a la planta madre, que se debilita. Le pasa a cualquiera en ciertas épocas: lo que fue brotando alrededor (encargos, compromisos, personas que dependen de ti) termina quitándote lo que necesitas para seguir. La solución de la sábila es repartir. Se separan los hijuelos, se plantan aparte y se dan a quien los quiera, y así muchas casas tienen una sábila que vino de la de un vecino. En Iquique y La Serena, además, se la tenía por guardiana contra los brujos.

Según cómo ocurrió

Hojas blandas y transparentes

Lo más probable es exceso de agua: las raíces se pudren. Deja secar del todo el sustrato antes de volver a regar y usa una maceta con agujeros.

Puntas secas y marrones

Se debe a mucho calor, sol directo muy fuerte o semanas sin riego. Recorta lo seco con un cuchillo limpio y elige un sitio más templado.

Se pone rojiza o anaranjada

Es una reacción al exceso de sol o al frío. En semisombra recupera poco a poco el verde.

Llena de hijuelos

Sepáralos cuando tengan unos centímetros y algo de raíz, y plántalos aparte. La planta madre lo notará enseguida.

Las hojas se doblan hacia el suelo

Le falta luz y se estira hacia la claridad. Acércala a una ventana luminosa.

Por qué ocurre en la naturaleza

La sábila o aloe vera es una suculenta que guarda agua en sus hojas carnosas y soporta mejor la sequía que el exceso de riego. En un sustrato encharcado sus raíces se pudren, y con poca luz se debilita y se dobla. Se multiplica por hijuelos que brotan de la base.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Iquique y La Serena)

En Iquique y La Serena (Chile), hacia 1915, se decía que en la casa donde crece la sábila no entran los brujos.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 275, p. 203. Ver la página

Para pensar

¿Qué ha crecido a tu alrededor que ahora te quita la luz o el agua que necesitas?