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Helecho en casa

Quien tiene helecho en casa convive con una planta sin flores ni semillas. Durante siglos eso intrigó tanto que se habló de una semilla invisible que caía en la víspera de San Juan.

Qué puede significar

El helecho se reproduce sin enseñar nada: ni flor, ni fruto, ni semilla a la vista. Los antiguos, que no veían cómo nacían los nuevos, imaginaron una semilla que solo caía en la víspera de San Juan y que volvía invisible a quien la atrapara. En Heston, en Inglaterra, hubo quien esperó a medianoche con un plato bajo la planta, y un tratado de 1623 tenía por sospechoso de brujería a quien la recogía. Hoy sabemos que sus esporas viajan en el polvo marrón del envés. La leyenda habla de unas ganas muy comunes: las de desaparecer un rato de la vista de todos. Un helecho junto a la ventana, con sus puntitos marrones bajo las hojas, guarda esa vieja historia de lo invisible.

Según cómo ocurrió

Puntos marrones bajo las hojas

No son una plaga: son los grupos de esporas con los que se reproduce. Gerard, un herbolario antiguo, ya explicaba que la «semilla» estaba en el envés, tan pequeña que no se veía.

Las puntas se ponen pardas y crujientes

La causa más común es el aire demasiado reseco, por la calefacción o el sol directo. En la naturaleza crece a la sombra de otras plantas, con el ambiente cargado de humedad.

Ramas de helecho ante la puerta

En Caerwis (Gales), la víspera del jueves siguiente a la fiesta de la Trinidad, se esparcía un tipo de helecho delante de las puertas, según un manuscrito de Pennant copiado por Brand y Ellis.

En la víspera de San Juan

Es la fecha de la vieja leyenda: la semilla del helecho caía a medianoche y había que recogerla en un plato sin tocar la planta. Quien lo intentaba solía volver con el plato vacío.

Por qué ocurre en la naturaleza

Los helechos no tienen flores ni semillas. Se reproducen por esporas, que se forman en grupitos marrones bajo las hojas y salen como un polvo fino. En casa agradecen la luz indirecta y el aire húmedo; la calefacción y el sol directo resecan las hojas y oscurecen las puntas.

Qué dicen las creencias populares

Tratado de Torreblanca (1623)

Brand y Ellis citan la Daemonologia de Torreblanca (1623), que tenía por sospechosos de brujería a quienes recogían la semilla del helecho la noche de San Juan, porque los magos la usaban para sus maleficios.

Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. I (1849), vol. I, pp. 314-315. Ver la página

Inglaterra (Heston)

En Heston (Inglaterra), según un vecino que hablaba en 1793, se atrapaba la semilla del helecho a medianoche la víspera de San Juan; debía caer sola en un plato, sin sacudir la planta, y a menudo no se lograba.

Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. I (1849), vol. I, p. 315. Ver la página

Irlanda

Una enciclopedia de 1903 recoge que en Irlanda lo llamaban «helecho de Dios», porque al cortar el tallo en tres trozos se verían en ellos las letras G, O y D.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 784. Ver la página

Para pensar

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