Perro aullando de noche
Una sirena, otros perros o la soledad: a eso responde, por lo general, un perro aullando de noche. Según se decía en Proaza (Asturias), el que aúlla tristemente «huele la muerte»; en Santiago de Chile, aullaba cuando iba a temblar.
Qué puede significar
Aullar es llamar a alguien que está lejos. Un perro que se queda solo en casa aúlla a su gente, y uno que oye una sirena contesta como si fuera otro perro a lo lejos. Por eso ese sonido, en mitad de la noche, toca algo muy humano: la ausencia. No necesitas leerlo como presagio para que te remueva, ni tienes que hacer nada con lo que sientas en ese momento. La noche amplifica los sonidos y también los pensamientos, y no todo lo que parece grave a esas horas lo es a la mañana siguiente.
Según cómo ocurrió
Aúlla cuando pasa una ambulancia
Muchos perros responden a las sirenas como responderían a un aullido lejano. No es miedo ni presentimiento: es contestar. ¿A qué llamadas de fuera respondes tú casi sin pensarlo?
Aúlla mientras está solo en casa
Si los vecinos te cuentan que tu perro aúlla cuando sales, probablemente te echa de menos y le cuesta quedarse solo. Un adiestrador o el veterinario pueden ayudarte a que lo lleve mejor.
Varios perros aúllan a la vez
Basta que uno empiece para que otros del barrio se sumen, como en un coro. Es una forma de decir «aquí estoy» de casa en casa. Escucharlo puede hacerte pensar en tus propias redes, las que contestan cuando llamas.
Por qué ocurre en la naturaleza
El aullido sirve a los perros para comunicarse a distancia: lo hacen para responder a otros perros o a sonidos agudos y prolongados, como sirenas o algunos instrumentos, y también cuando se quedan solos y echan de menos a su gente. De noche se oye más porque hay menos ruido de fondo.
Qué dicen las creencias populares
Asturias (España)
En la Asturias de 1886, en Proaza, se decía que un perro que aúlla tristemente presagia la muerte inmediata de alguien que vive cerca, porque «el perro huele la muerte».
Fuente: L. Giner Arivau (dir. Antonio Machado y Álvarez), Folk-Lore de Proaza, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. VIII (1886), n.º 76, t. VIII, p. 250. Ver la página
Portugal
Guichot reproduce en 1883 una creencia portuguesa: cuando un perro aullaba de noche era porque algún hijo estaba a punto de escaparse de la casa de sus padres.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), S. P. 102, p. 292. Ver la página
Chile (Santiago)
En Santiago de Chile, hacia 1915, se decía que los perros aúllan cuando va a temblar.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 393, p. 225. Ver la página
Para pensar
¿Qué ausencia se te hace más presente cuando la casa queda en silencio?