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Ver un cóndor

Ver un cóndor es ver a un ave que cría un solo pollo cada dos años y vive décadas. En Bolivia, si cruzaba el cielo al empezar un viaje o durante la siembra, se recibía como buena señal.

Qué puede significar

Todo en el cóndor va despacio. Una pareja pone un único huevo, y a menudo solo cada dos años; el pollo depende de sus padres durante muchos meses y tarda varios años en lucir el collar blanco de adulto. Es una de las aves que más viven, y también una de las que más tardan en reponerse cuando falta un individuo. Por eso verlo tiene algo de lección sobre los proyectos largos: hay cosas que no admiten prisa, como criar a un hijo, aprender un oficio o reconstruir una confianza. Un cóndor adulto que planea sobre un valle lleva detrás años de crianza lenta.

Según cómo ocurrió

Cruzando el cielo al empezar un viaje

Según Paredes, si en el momento de partir pasaba un cóndor por el aire, el viaje sería feliz, y quien lo emprendía seguía su camino contento.

Sobre los campos en tiempo de siembra

Los campesinos bolivianos, según Paredes, prorrumpían en gritos de alegría si un cóndor, o también un águila, cruzaba el aire mientras sembraban, porque lo tenían por augurio de buena cosecha.

Uno pardo, sin collar blanco

Es un joven. Los cóndores tardan varios años en adquirir el plumaje negro, el collar blanco y, en los machos, la cresta sobre el pico.

Comiendo junto a otros carroñeros

Cuando el cóndor llega a una carroña, los buitres más pequeños se apartan. Su pico fuerte abre pieles duras que otros no pueden romper.

Por qué ocurre en la naturaleza

El cóndor andino es un carroñero que vive en los Andes y en las costas cercanas, de Venezuela a la Patagonia. Las parejas crían un solo pollo, que depende de los padres durante mucho tiempo, y no siempre se reproducen cada año. Esa lentitud, unida a su larga vida, hace que sus poblaciones se recuperen muy despacio.

Qué dicen las creencias populares

Bolivia

En Bolivia, hacia 1920, si en el momento de partir cruzaba un cóndor por el aire, era signo de que el viaje sería feliz, y el viajero seguía su camino alborozado.

Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), p. 129. Ver la página

Bolivia

La misma obra cuenta que, durante la siembra, si cruzaba por el aire un cóndor, o también un águila, los presentes daban un grito de alegría y presagiaban buena cosecha; añade que el cóndor, el puma, el jaguar y la llama eran los tótems de los antiguos kollas.

Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), pp. 79 y 104. Ver la página

Perú

Según Daniel Granada (1896), los indios del Perú adoraban al cóndor por su grandeza, y algunos linajes se tenían por descendientes de él y de las águilas.

Fuente: Daniel Granada, Reseña histórico-descriptiva de antiguas y modernas supersticiones del Río de la Plata (1896), p. 277. Ver la página

Para pensar

¿Qué estás criando en tu vida que necesita años y no meses?