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Ver un gorrión

Ver un gorrión es encontrarse con un ave que vive junto a las personas desde hace miles de años. Casi siempre avanza a saltitos con los dos pies juntos, y en Japón verlo caminar paso a paso se tenía por augurio de prosperidad.

Qué puede significar

Pocas aves viven tan pegadas a la gente como el gorrión. Come las migas de las terrazas, anida en los huecos de los edificios y cruzó el Atlántico en el siglo XIX, llevado desde Europa. En el suelo avanza a saltitos, con los dos pies juntos, y por eso en Japón se fijaban tanto en cómo andaba: verlo caminar paso a paso, como un pato, se leía como señal de prosperidad. Lo que en un pato es corriente, en un gorrión era casi un prodigio. Entre personas ocurre lo mismo: un abrazo de alguien poco dado a abrazar, o unas palabras de quien casi nunca habla, valen más que el mismo gesto en otra persona. El gorrión de tu acera, mientras tanto, sigue saltando como siempre.

Según cómo ocurrió

Saltando con los dos pies por la acera

Es su forma normal de moverse en el suelo. En Corea se contaba que lo hace así por un castigo antiguo, y en Japón verlo caminar paso a paso, como un pato, era cosa rara y se veía como un buen augurio.

Un gorrión de cabeza y pecho rojos

En México, lo habitual es que sea un macho de pinzón mexicano, que en muchas zonas se conoce como gorrión. El tono del plumaje cambia con la comida que encuentra, y por eso unos machos lucen un rojo más intenso que otros.

Revolcándose en la tierra

Los gorriones se bañan en polvo: escarban un hoyito y se sacuden dentro. Así mantienen las plumas en orden. A veces varios se bañan juntos en el mismo rincón del parque.

Piando más fuerte que nunca de madrugada

Willsford, un viejo autor inglés recogido por Brand y Ellis, decía que los gorriones que alborotaban más de lo normal al amanecer traían lluvia o viento. Duermen en grupo en un mismo árbol, y al despertar arman su concierto.

Por qué ocurre en la naturaleza

El gorrión común vive cerca de las personas desde que empezó la agricultura: come semillas, migas e insectos, y anida en tejados y agujeros de las paredes. Llegó a América desde Europa en el siglo XIX. En el suelo avanza a saltitos, y se baña tanto en agua como en tierra.

Qué dicen las creencias populares

Japón

Una enciclopedia de 1903 recoge que en Japón ver pasar un gorrión que camina poniendo un pie delante del otro, como un pato, era presagio de gran prosperidad.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 700. Ver la página

Corea

La misma obra cuenta que en Corea se explicaba así su manera de saltar: el gorrión y las moscas se pelearon, el gobernador mandó azotarlos a ambos y decretó que los gorriones saltaran siempre y las moscas se frotaran las patas.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 701. Ver la página

India (hindúes)

Según esa enciclopedia, entre los hindúes el gorrión era símbolo de la pasión, y por eso Kama, dios del amor, aparece montado en uno.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 701. Ver la página

Inglaterra

Brand y Ellis citan a Willsford, escritor inglés del siglo XVII: los gorriones que de madrugada pían y alborotan más que de costumbre presagian lluvia o viento.

Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. III (1849), vol. III, p. 194. Ver la página

Para pensar

¿Qué gesto pequeño valoras más porque viene de alguien a quien le cuesta?