Ver una tórtola
Ver una tórtola en la ciudad es hoy muy común, pero la mayoría son tórtolas turcas, una especie que se extendió por Europa desde los años treinta y llegó a América en 1974. La tórtola europea, migratoria, es cada vez más escasa.
Qué puede significar
La tórtola que arrulla cada mañana en tu calle parece de toda la vida, y probablemente no lo es. La tórtola turca procedía de Asia y de los Balcanes y en pocas décadas ocupó casi toda Europa; en América su historia empezó con unas pocas aves liberadas en las Bahamas. Mientras tanto, la tórtola europea, la de los poemas antiguos, vuela cada otoño hasta África, y cada primavera vuelven menos ejemplares. Verla puede servirte para notar que tu paisaje cotidiano también cambia sin pedir permiso, con llegadas y despedidas que casi nadie anota. Las viejas creencias no siempre fueron amables con ellas: en Sevilla, hacia 1883, criar tórtolas en casa no se veía con buenos ojos.
Según cómo ocurrió
Con un collar negro en la nuca
Es la tórtola turca, gris clara y muy confiada, que anida en árboles de parques y hasta en antenas. Su canto tiene tres notas, con la del medio más larga.
Con el dorso moteado de color canela
Es la tórtola europea, más pequeña y esquiva, que se ve en el campo en primavera y verano. Pasa el invierno al sur del Sahara.
Una tortolita en el suelo
En México y Centroamérica, las tortolitas son palomas diminutas que caminan en pareja por patios y calles. Al levantar el vuelo, algunas hacen un ruido seco con las alas.
Arrullando en pleno invierno
La tórtola turca puede criar casi todo el año en ciudades templadas, así que su canto se oye también en los meses fríos, cuando otras aves callan.
Por qué ocurre en la naturaleza
En español se llama tórtola a varias palomas pequeñas. La tórtola turca (Streptopelia decaocto) se expandió desde los Balcanes por Europa a partir de los años treinta y, tras una liberación en las Bahamas en 1974, por buena parte de América del Norte. La tórtola europea (Streptopelia turtur) es migratoria y ha disminuido mucho por la pérdida de hábitat y la caza.
Qué dicen las creencias populares
Andalucía y Portugal
En Sevilla, hacia 1883, se decía que en la casa donde se crían tórtolas suceden desgracias; la colección portuguesa comparada añadía que era muy malo tener palomos en casa.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 38, p. 223. Ver la página
Para pensar
¿Qué llegó a tu vida hace poco y ya te parece que estuvo siempre?