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Brindar con agua

Brindar con agua arrastra fama de mala suerte, y en bodas y cenas no falta quien lo recuerde en voz alta. Sin embargo, quien no bebe alcohol casi siempre tiene un motivo, y el brindis vale por lo que se dice.

Qué puede significar

Lo que pesa en un brindis con agua no es tanto la superstición como la presión de la mesa. Quien conduce, quien no bebe por decisión propia o quien simplemente no quiere se encuentra a veces explicando su copa delante de todos, como si el gesto valiera menos. Y vale lo mismo: se levanta la mano, se mira a los demás y se dice algo amable. La escena enseña algo más amplio: la facilidad con que un grupo pide que todos hagan lo mismo para sentirse unido, aunque cada cual tenga sus razones. Respetar la copa de quien está al lado es respetar sus motivos sin pedirle que los cuente.

Según cómo ocurrió

En una boda

Los novios agradecen que todos levanten la copa, tenga lo que tenga. Si alguien insiste en cambiarte la bebida, un «así estoy bien» basta.

Con refresco, jugo o agua con gas

Para muchas personas es una forma de no llamar la atención. Lo que se ve es la copa en alto y la sonrisa, no el contenido.

Te piden que brindes con alcohol aunque no bebas

Puedes brindar con lo que tienes o simplemente levantar la mano. Ninguna costumbre vale más que tu decisión.

Una comida de trabajo

Cada vez es más habitual que parte de la mesa brinde sin alcohol. Brindar es sumarse al momento, y para eso cualquier bebida sirve.

Por qué ocurre en la naturaleza

El brindis es un ritual social: levantar la copa a la vez, chocarla y decir unas palabras sirve para marcar un momento y unir al grupo. La incomodidad con el agua viene de que rompe la igualdad del gesto, no de nada que el agua haga. Hoy muchas celebraciones incluyen bebidas sin alcohol pensando en quien conduce o no bebe.

Para pensar

¿Alguna vez has sentido que tenías que explicar delante de todos algo que solo era decisión tuya?