Everyday Omens

Que el novio vea el vestido de novia

Dicen que trae mala suerte que el novio vea el vestido de novia antes de casarse, y por eso tantas novias lo esconden hasta el último momento. Hoy muchas parejas eligen lo contrario y se ven antes, a propósito.

Qué puede significar

Guardar el vestido hasta el gran día es una forma de reservar un momento. Durante meses solo lo conocen unas pocas personas, y el novio lo ve por primera vez cuando ya no hay vuelta atrás. Lo que se protege no es una prenda, sino la sorpresa. Vivimos enseñándolo casi todo a medida que ocurre, y quizá por eso sorprende una costumbre que pide esperar, como quien guarda una noticia para contarla en persona. Si el novio lo vio por accidente, el momento no se pierde: cambia de forma, y a veces se convierte en un secreto compartido. En la Sevilla de 1883 la prohibición era otra: los novios no debían oír leer sus propias amonestaciones.

Según cómo ocurrió

Lo ve por accidente en una prueba

Pasa más de lo que se cuenta. Pueden vivirlo como un secreto entre los dos hasta el día.

Ve una foto del vestido

Con los teléfonos es fácil que se cuele una imagen. Ese día, el efecto de verlo puesto sigue siendo otro.

La novia ve el traje del novio

La costumbre se fija mucho menos en él, y muchas parejas escogen juntas su ropa. Aquí la superstición casi no pesa.

Se ven antes a propósito

Muchas parejas organizan un primer encuentro a solas antes de la ceremonia, con fotógrafo o sin él, para vivir ese momento sin invitados.

Por qué ocurre en la naturaleza

La costumbre de no ver a la novia vestida antes de la ceremonia está muy extendida en las bodas occidentales, y va unida a otra: que los novios no se vean ese día hasta la boda. No hay un fenómeno detrás: es un rito de espera y sorpresa que cada pareja decide mantener o cambiar.

Qué dicen las creencias populares

Andalucía y Portugal

En la Sevilla de 1883 se decía que los novios no debían oír leer sus amonestaciones porque, si lo hacían, no serían felices después de casados. La colección portuguesa añadía que, dentro del año, moriría uno de ellos o se separarían.

Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 241 y S. P. 523. Ver la página

Para pensar

¿Qué estás guardando para enseñarlo en el momento justo, y qué te hace esperar?