Ponerse la ropa al revés
Ponerse la ropa al revés sin darse cuenta es un despiste de mañana muy común. En la Sevilla de 1883 se tomaba por buen augurio: prometía regalos, y en Portugal, fortuna si eran las medias.
Qué puede significar
El instante delicado de este despiste no es al vestirse, sino cuando alguien te avisa. Una costura a la vista o una etiqueta en el cuello, y de pronto parece que toda la mañana fue así. Ahí se nota cómo llevas tus pequeños errores: si te ríes, si te da vergüenza o si agradeces el aviso. La tradición sevillana tuvo la amabilidad de convertirlo en buena noticia, un anuncio de regalos, como si el error trajera algo. No es mala idea para otros tropiezos de poca monta: lo que se hace del revés sin querer rara vez es grave, y quien te lo dice te hace un favor. En Bolivia, en cambio, se aconsejaba ponerse las enaguas del revés a propósito, para protegerse de brujerías.
Según cómo ocurrió
Te das cuenta en el trabajo o en clase
Un baño cercano y un minuto bastan. Si alguien lo notó, una broma tuya cierra el tema enseguida.
Los calcetines al revés
Según la recopilación portuguesa citada por Guichot, calzarse las medias del revés era augurio de fortuna. Es también el despiste que con más facilidad pasa inadvertido todo el día.
La camiseta del revés por las prisas
Las prendas de punto liso son casi iguales por los dos lados. Mirar la costura del hombro o la etiqueta antes de salir lo evita.
Al revés a propósito
En Bolivia, según Paredes, se aconsejaba ponerse las enaguas al revés los martes y los viernes para evitar brujerías. Darle la vuelta a una prenda era un gesto de protección.
Por qué ocurre en la naturaleza
Ponerse una prenda al revés pasa sobre todo al vestirse a oscuras, con prisa o con ropa de punto liso, cuyas dos caras se parecen mucho. Las prendas sin etiqueta en el cuello lo facilitan todavía más. Lo normal es que lo note antes otra persona que uno mismo.
Qué dicen las creencias populares
Andalucía y Portugal
En la Sevilla de 1883, una prenda puesta del revés sin querer anunciaba regalos. En la colección portuguesa comparada, calzarse las medias del revés era señal de fortuna, y vestir la camisa al revés, de un regalo.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 104 y S. P. 172 y 418. Ver la página
Bolivia
En Bolivia, según una recopilación de 1920, para evitar las brujerías se aconsejaba ponerse las enaguas al revés los días martes y viernes.
Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), p. 215. Ver la página
Para pensar
¿Cómo reaccionas cuando alguien te hace notar un despiste que no habías visto?