Trabajar el día de tu cumpleaños
Trabajar el día de tu cumpleaños es lo más normal del mundo: la fecha avanza un día de la semana cada año, así que casi tres de cada cuatro cumpleaños caen de lunes a viernes.
Qué puede significar
El cumpleaños no detiene el mundo, y tal vez eso tenga su encanto. Trabajar ese día obliga a celebrar dentro de lo cotidiano: un mensaje que llega entre dos reuniones, un café al que alguien te invita, una canción desafinada en la cocina de la oficina. Lejos de la gran fiesta, el día puede mostrarte cómo encaja tu vida tal como es, con su rutina, sus horarios y la gente que ves de lunes a viernes. Si ese día trabajas, puedes guardarte un pequeño ritual propio, como desayunar algo especial o salir antes a caminar, para que el día tenga tu firma. Al fin y al cabo, el trabajo que elegiste también forma parte de lo que celebras.
Según cómo ocurrió
Te cantan en la oficina
En muchos lugares de trabajo hay un pastel, una tarjeta firmada o una canción improvisada. Son pequeños rituales que cada equipo inventa y repite.
Atiendes al público
Alguien desconocido te felicita al ver tu identificación o al enterarse por casualidad. Son felicitaciones breves que se recuerdan más de lo esperado.
Cae en lunes
Es el día menos festivo de la semana, y por eso mismo se agradece más cualquier detalle. Muchas personas trasladan la celebración al fin de semana.
Pides el día libre
Algunas empresas lo conceden como costumbre. Si es tu caso, la pregunta cambia: qué harías con un día entero solo para ti.
Por qué ocurre en la naturaleza
Un año normal tiene 365 días, es decir, 52 semanas y un día. Por eso tu cumpleaños avanza un día de la semana cada año, y dos cuando por medio hay un 29 de febrero. A lo largo de los años cae en cada día de la semana con frecuencia parecida, de modo que unos cinco de cada siete cumpleaños son laborables.
Para pensar
¿Qué cosa de tu rutina te gustaría tener también el día de tu cumpleaños?