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Se apaga el sahumerio

Un sahumerio se apaga sobre todo por humedad, por una varilla mal prensada o porque nunca llegó a formar brasa. Para que dure, la llama del principio hay que soplarla y dejar que arda solo la punta.

Qué puede significar

Un sahumerio tiene una regla curiosa: si lo dejas arder con llama, se gasta rápido y se apaga mal. Funciona cuando le soplas la llama y queda solo la brasa, ese punto rojo que avanza despacio y suelta el humo. Muchas cosas útiles son así: una conversación difícil que sale mejor sin fuego, un hábito que dura porque empezó pequeño, una amistad que se mantiene con poca intensidad y mucha constancia. Cuando el sahumerio se apaga, a veces es porque se encendió con prisa y la brasa nunca llegó a prender.

Según cómo ocurrió

Se corta a medio camino

Puede que la varilla tenga zonas con menos pasta o que se haya humedecido. Guardar las varillas en una caja hermética ayuda.

Se apaga apenas lo enciendes

La brasa no llegó a formarse. Deja la llama unos segundos más antes de soplarla, hasta que la punta quede roja.

Se apaga en un día de lluvia

La humedad del aire entra en la pasta de la varilla, que así arde con dificultad. En días secos arde mejor.

El cono que se apaga en el plato

Los conos necesitan aire por debajo. Sobre una superficie lisa se ahogan; una base con arena o un soporte con hueco lo evita.

Por qué ocurre en la naturaleza

Un sahumerio es una varilla o un cono de polvo de maderas y resinas aglutinado. Arde sin llama, por combustión lenta, y necesita que la brasa reciba aire para mantenerse. La humedad, una pasta poco uniforme, un soporte que lo ahoga o una corriente fuerte pueden apagarlo antes de tiempo.

Para pensar

¿Qué cosas te salen mejor a fuego lento que con mucha llama?