Everyday Omens

Se cae el mate

Que se caiga el mate es un accidente muy común: la calabaza tiene la base redonda y la bombilla hace de palanca. Lo que más importa después es si la calabaza se rajó y cómo vuelves a armarlo.

Qué puede significar

Un mate de calabaza no sirve recién comprado: hay que curarlo, dejarlo unos días con yerba húmeda hasta que la pared se asiente, y con el uso mejora el sabor. Por eso, cuando se cae, el disgusto no es por la yerba desparramada sino por la calabaza, un objeto que se fue haciendo bueno de tanto usarlo. Cualquier vida tiene algo de eso: una costumbre que costó años o una confianza ganada a fuerza de tiempo, cosas que no se compran hechas y que por eso se cuidan de otra manera. Si el mate sobrevive sin rajarse, toca recoger, limpiar y volver a armar la montañita de yerba como siempre.

Según cómo ocurrió

Se vuelca con la yerba recién cebada

La yerba mojada mancha poco si se recoge enseguida con una cuchara y papel. Después conviene secar bien la mesa.

Cae al suelo y suena hueco

Revisa la calabaza al trasluz o llenándola de agua: si gotea por fuera, se rajó. Una grieta fina a veces se puede sellar, pero una grande la deja inservible.

Se cae la bombilla

Lávala bien antes de volver a usarla, porque el filtro recoge lo que encuentra en el suelo. Si se dobló, mejor cambiarla.

Estás con más gente cuando se cae

Basta con limpiar, cebar de nuevo y seguir. La conversación se retoma sola en cuanto el mate vuelve a circular.

Por qué ocurre en la naturaleza

Muchos mates se hacen con calabaza seca, cuya base redondeada hace que se vuelquen con facilidad, sobre todo con la bombilla apoyada a un lado. La calabaza es porosa: curarla con yerba húmeda durante unos días ayuda a sellarla, y los golpes o un calor repentino pueden rajarla.

Para pensar

¿Qué tienes en tu vida que se volvió valioso a fuerza de usarlo, y cómo lo cuidas?