Se rompe una imagen de un santo
Que se rompa una imagen de un santo en casa impresiona a muchas familias creyentes, aunque la causa suele ser simple: una caída al limpiar, una mudanza o un material frágil. Se puede reparar o despedir con respeto.
Qué puede significar
Muchas imágenes que hoy se veneran en iglesias antiguas han pasado varias veces por manos de restauradores: una mano pegada, un dedo nuevo, la pintura retocada. Nadie las quiere menos por eso. Al contrario, las grietas reparadas forman parte de su historia y de la de quienes las cuidaron. Cuando se rompe la figura de casa, esa costumbre de reparar ofrece una salida serena, porque la rotura no tiene por qué ser el final de la pieza ni del afecto que despierta. Pegarla, llevarla a un taller o despedirla con respeto: cada familia creyente decide según su devoción. Para quien no cree, sigue siendo un objeto querido por alguien, y merece el mismo cuidado.
Según cómo ocurrió
Se cae al limpiar
Es lo que pasa con más frecuencia. Recoge todos los trozos, incluso los pequeños, en una caja: un restaurador los necesitará.
Se rompe una mano o la cabeza
Las piezas salientes son las más frágiles. Un adhesivo para cerámica o yeso basta si la rotura es limpia.
Se agrieta sin golpe
La humedad y los saltos de temperatura abren grietas en el yeso y la madera con los años. Alejarla de ventanas y radiadores ayuda.
Una imagen heredada
Si tiene valor sentimental o artístico, vale la pena consultar a un restaurador antes de pegarla en casa: un mal arreglo cuesta más de deshacer.
Ya no tiene arreglo
Muchas familias católicas evitan tirar a la basura una imagen bendecida y prefieren enterrarla o entregarla en una parroquia.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las imágenes domésticas son de yeso, resina, cerámica o madera policromada, materiales que se rompen con los golpes y se agrietan con la humedad y los cambios de temperatura. Las piezas que sobresalen, como manos, dedos o coronas, son las primeras en quebrarse. Un buen restaurador puede devolverles la forma y el color.
Para pensar
Cuando se rompe algo que te importa, ¿prefieres repararlo aunque se note o reemplazarlo?