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Bola de fuego en el cielo

Una bola de fuego en el cielo suele ser un bólido: un meteoro más brillante que Venus, que cruza despacio y deja estela. Lo produce una roca espacial mayor que la de una estrella fugaz, y cientos de personas pueden verlo a la vez.

Qué puede significar

Lo raro de una bola de fuego no es solo su brillo. Cruza en silencio durante unos segundos, se apaga, y a veces, uno o dos minutos después, llega un trueno sordo que hace vibrar las ventanas. La luz llega en el acto y el sonido se queda atrás, así que el mismo suceso te alcanza dos veces. Con muchas cosas de la vida pasa algo parecido: las ves ocurrir, y lo que de verdad te sacude llega más tarde, cuando ya creías que todo había pasado. Darte ese margen puede ser una forma de cuidarte. En el Portugal de hace un siglo, quien veía pasar un meteoro le pedía que su alma subiera al cielo igual de rápido.

Según cómo ocurrió

Se rompe en pedazos

Muchos bólidos se fragmentan en el aire y se ven varias luces que siguen la misma trayectoria. Los más brillantes terminan en un destello final.

De color verde o anaranjado

El color depende de la velocidad de la roca y de los elementos que se encienden a su paso por el aire. Los tonos verdes son frecuentes en los bólidos muy rápidos.

Lo vio media ciudad

Un bólido puede verse desde cientos de kilómetros. Después llegan decenas de avisos a las redes de observación, que con esos datos calculan por dónde pasó.

Una luz lenta que tarda en apagarse

Si dura más de medio minuto, no parpadea y avanza muy despacio, puede ser basura espacial que vuelve a entrar en la atmósfera, o un globo iluminado.

Por qué ocurre en la naturaleza

Los bólidos se producen cuando un fragmento de roca o metal, de centímetros a algunos metros, entra en la atmósfera a decenas de kilómetros por segundo y se calienta por el roce con el aire. La Sociedad Americana de Meteoros llama bola de fuego a todo meteoro más brillante que Venus. Si la roca es grande y se rompe a poca altura, su onda de choque se oye como un estruendo.

Qué dicen las creencias populares

Portugal

Una enciclopedia de 1903 recoge que en Portugal, al ver un meteoro en el cielo, se pedía: «¡Que mi alma corra al cielo como tú!».

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 999. Ver la página

Corea

La misma obra anota que en Corea ver un cometa o un meteoro era muy mal agüero.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 999. Ver la página

Australia

Según esa enciclopedia, en Australia se tenía el meteoro por un espíritu maligno que bajaba a buscar a alguien que iba a morir.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 999. Ver la página

Para pensar

¿Qué has visto en el cielo que todavía cuentas a otras personas?