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Ver una estrella fugaz

Ver una estrella fugaz es ver un grano de polvo espacial que se quema en el cielo. Los santiaguinos pedían un deseo antes de que se apagara, y en La Serena se la saludaba como a un alma de paso.

Qué puede significar

Lo habitual, al ver una estrella fugaz, es pedir algo para ti. La costumbre de La Serena era otra: la gente del campo veía en ella un alma errante y la despedía con un «¡Dios te guíe por buen camino!». No le pedían nada; le deseaban buen viaje. La diferencia es bonita. Una estrella fugaz dura un segundo, y en ese segundo puedes pensar en lo que quieres o en alguien que necesita suerte más que tú: una amiga con un examen difícil, un vecino sin trabajo, alguien que está de viaje esta noche.

Según cómo ocurrió

En agosto o en diciembre

Son las épocas de las lluvias de estrellas más conocidas, las Perseidas y las Gemínidas. Lejos de las luces de la ciudad se ven muchas más.

Una muy brillante, que deja estela

Las más grandes se llaman bólidos y pueden verse más brillantes que cualquier estrella. Son raras, y quien ve una la recuerda durante años.

Dos personas la ven a la vez

Compartir el «¡mira!» es parte del regalo. Si una de las dos no llegó a verla, ya tiene excusa para quedarse mirando un rato más.

Desde la ciudad

Con tanta luz artificial se ven pocas, así que cada una cuenta. Basta con unos minutos mirando hacia arriba, lejos de las luces de la calle.

Por qué ocurre en la naturaleza

Una estrella fugaz no es una estrella, sino un meteoro: un trocito de roca o de polvo, muchas veces del tamaño de un grano de arena, que entra muy rápido en la atmósfera y se calienta hasta brillar, a unos 80 kilómetros de altura. Cuando la Tierra cruza los restos que deja un cometa, se ven muchas en pocas noches.

Qué dicen las creencias populares

Chile (La Serena)

En La Serena (Chile), hacia 1915, se creía que las estrellas fugaces son almas errantes, y la gente del campo, al ver una, la saludaba diciéndole: «¡Dios te guíe por buen camino!».

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 446, p. 234. Ver la página

Chile (Santiago)

Los santiaguinos aseguraban que se cumple el deseo que se formula antes de que se apague la luz de una estrella fugaz.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 450, p. 234. Ver la página

Madrid (España)

En Madrid, hacia 1884, a la estrella fugaz se la llamaba «estrella corrida» y se creía que era el alma de algún personaje que acababa de morir. Si mientras cruzaba el cielo se pensaban tres deseos, uno se cumplía enseguida.

Fuente: Eugenio de Olavarría y Huarte (dir. Antonio Machado y Álvarez), El Folk-Lore de Madrid, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. II (1884), t. II, p. 77. Ver la página

Para pensar

¿A quién le dedicarías un deseo que no fuera para ti?