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Eclipse lunar

Un eclipse lunar ocurre en luna llena, cuando la sombra de la Tierra cubre la Luna y a menudo la tiñe de rojo. En Talagante (Chile) se contaba que el Sol, perseguido por la Luna, le echaba tierra en los ojos.

Qué puede significar

El mito de Talagante cuenta que el Sol le prometió matrimonio a la Luna y luego huyó. Desde entonces ella lo persigue por el cielo, con sus hijas las estrellas, y cuando está a punto de alcanzarlo, él le echa tierra en los ojos y escapa: eso sería el eclipse. Es una historia triste y muy reconocible. Casi todo el mundo ha corrido alguna vez detrás de algo que nunca terminaba de llegar: una persona, un reconocimiento, una meta que se movía con cada paso. A veces vale la pena seguir. Otras, la sombra que cae encima es la manera de entender que ya no hacía falta correr tanto.

Según cómo ocurrió

La luna se vuelve rojiza

Es la luz de los atardeceres de la Tierra, desviada por nuestra atmósfera hacia la sombra. El tono cambia de un eclipse a otro según el polvo y las nubes que haya en el aire.

Lo miras desde tu balcón

A diferencia del eclipse de sol, este se puede mirar sin ninguna protección, con o sin binoculares, desde cualquier lugar donde sea de noche.

Un eclipse parcial

Solo una parte de la luna entra en la sombra más oscura, y queda sobre ella una mancha de borde difuso que avanza y retrocede.

Lo ves con niños

La lentitud del eclipse, que tarda horas, deja tiempo para explicarlo con una linterna y una pelota.

Por qué ocurre en la naturaleza

Un eclipse lunar solo puede ocurrir en luna llena, cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean y la sombra terrestre cae sobre la Luna. Es lento, puede durar varias horas de principio a fin y se ve desde toda la mitad del planeta donde es de noche. Mirarlo no supone ningún riesgo para la vista.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Talagante)

En Talagante (Chile), hacia 1915, se contaba que el Sol le prometió matrimonio a la Luna y huyó. Ella lo persigue sin descanso, rodeada de sus hijas, las estrellas, y cuando está más cerca, el Sol le echa tierra en los ojos para cegarla: así se explicaban los eclipses de luna.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 422, p. 230. Ver la página

Perú (época incaica)

Granada, siguiendo al Inca Garcilaso, cuenta que los eclipses de luna asustaban a los antiguos peruanos, que temían el fin del mundo con la caída del cielo, y que hacían aullar a sus perros para que la Luna, a quien creían agradecida con ellos, despertara.

Fuente: Daniel Granada, Reseña histórico-descriptiva de antiguas y modernas supersticiones del Río de la Plata (1896), p. 356. Ver la página

Para pensar

¿Hay algo que persigas desde hace tiempo y que se aleje justo cuando parece cerca?