Everyday Omens

Luna llena

La luna llena sale al atardecer y, cerca del horizonte, parece mucho más grande que cuando sube, aunque su tamaño en el cielo no cambia. Sevillanos y santiaguinos de hace más de un siglo le veían cara.

Qué puede significar

La luna llena tiene cara, o eso le parece a casi todo el mundo. Hace más de un siglo, la gente de Sevilla y la de Santiago le veían una, y Vicuña Cifuentes llamó a esa idea una creencia casi universal. Las manchas oscuras son llanuras de lava, pero la vista las ordena en ojos y boca sin pedir permiso. Es una manera muy humana de acercar lo que está lejos: le ponemos cara a la luna, nombre a los huracanes y mal genio al cielo de tormenta. Lo que tiene cara se vuelve compañía, y por eso hay quien le habla a la luna en una noche sin sueño. Con su cerco, en cambio, los refranes ni siquiera se ponen de acuerdo: en Sevilla presagiaba agua o desgracias, y en La Serena, «novedad ninguna».

Según cómo ocurrió

Saliendo por el horizonte

Es cuando más impresiona. Si estiras el brazo y la tapas con la punta del dedo meñique, comprobarás que mide lo mismo que horas después.

Con un cerco alrededor

Ese halo lo forman cristales de hielo en nubes altas y finas, que a veces llegan antes de un cambio de tiempo. Solo a veces: de ahí que los refranes no coincidan.

Entra por la ventana del dormitorio

Su luz basta para ver sin encender nada. Es una buena noche para pasear sin linterna, si el lugar es seguro.

Con binoculares

Hasta unos binoculares sencillos muestran manchas y cráteres. En luna llena, sin sombras, el relieve se ve más plano que en cuarto creciente, cuando la luz llega de lado.

Por qué ocurre en la naturaleza

Hay luna llena cuando la Tierra queda entre el Sol y la Luna y vemos iluminada toda la cara de la Luna, más o menos cada 29 días y medio. Que parezca más grande junto al horizonte es una ilusión: en el cielo ocupa lo mismo, y una explicación frecuente es que la vista la compara con edificios y árboles lejanos.

Qué dicen las creencias populares

Andalucía (España)

En Sevilla, hacia 1883, se decía que la luna llena tiene una cara, y que el cerco alrededor de la llena trae lluvia o desgracias. Un refrán lo resumía: «Teniendo cerco la luna y estrellas dentro, agua o viento».

Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 15-16, p. 215. Ver la página

Chile (Santiago)

También los santiaguinos de 1915 aseguraban que la luna llena tiene cara.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 421, p. 230. Ver la página

Chile (La Serena)

En La Serena (Chile) el cerco de la luna se leía al revés: quería decir que la naturaleza estaba tranquila y no habría ningún cataclismo. El proverbio decía: «Círculo en la luna, novedad ninguna».

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 403, p. 227. Ver la página

Para pensar

¿A qué cosa lejana le hablas a veces, como si tuviera cara?